El Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial presentado por la presidenta Cristina Fernández que tiene como ejes el aumento de la producción y la industrialización de la materia prima fue bienvenido por Federación Agraria Argentina, entidad agropecuaria que lo viene impulsando desde hace unos dos años. No obstante ello, observan que dependerá del cómo se implemente, este plan significará mayor concentración de la riqueza en pocas manos y exclusión de las mayorías, o bien el desarrollo real de todo el país.
Para que cumpla su objetivo habrá que rediseñar el actual mercado, federalizar las decisiones, tener en cuenta el medio ambiente, promover las economías solidarias, entre otros puntos.
“No hay dudas de la necesidad estratégica nacional de construir en serio un desarrollo agroindustrial”, dicen en un documento interno.
Sin embargo, afirman que previamente deben resolverse algunos temas como el mercado actual, que es concentrado, oligopólico y desigual, la falta de un federalismo auténtico, un sistema impositivo que castiga a los más chicos y premia a los que más tienen, la extranjerización de los recursos naturales, la desigualdad en el acceso a la tenencia de la tierra, la falta de un desarrollo sustentable ecológicamente en el laboreo de la tierra, las falta de regularización en los títulos de las tierras de pequeños campesinos y pueblos originarios, la falta de impulso al cooperativismo agropecuario, la mala redistribución del ingreso entre los argentinos, los sectores del país y las distintas regiones, la falta de industrialización agropecuaria en el interior y sobre todo en las localidades más chicas, la necesidad de utilizar las tierras fiscales para que grupos de familias urbanas se incorporen al sector rural, la falta de un plan nacional de rutas y ferrocarriles, la falta de créditos productivos y la carencia de desarrollo de tecnologías apropiadas al medio ambiente.
Los federados sostienen que “no es lo mismo priorizar como hasta ahora la escala tecnológica, empresarial y productiva por sobre lo social, lo ambiental, la equidad, la pequeña empresa, el pequeño productor y el valor agregado que genere una verdadera oportunidad de desarrollo territorial y local con más trabajo”.