La senadora María Higonet, acompañada de su par Carlos Verna, presentó un proyecto para penalizar el delito que consiste en el establecimiento progresivo de lazos con niños por parte de un adulto con fines eróticos, conocido como “grooming”.

El proyecto plantea agregar un artículo al Código Penal que especifique que será penado con prisión de seis meses a cuatro años el que, por intermedio de identidad falsa, mediante la utilización de cualquier medio electrónico, cometiere acciones destinadas a ejercer influencia sobre un menor para que este realice, a través del mismo medio, actividades sexuales explícitas o actos con connotación sexual. En tanto que la pena será de dos a seis años cuando el material pornográfico obtenido a través de la conducta anterior sea utilizado para obligar al menor a hacer o no hacer algo en contra de su voluntad.
Este fenómeno reciente de la sociedad moderna es una realidad que se ha propagado rápidamente y que fue facilitado por la irrupción de las nuevas tecnologías y el acceso masivo a Internet. El delito de “grooming” consiste en acciones deliberadamente emprendidas por un adulto con el objetivo de ganarse la amistad de un menor de edad, para crear una conexión emocional con el fin de disminuir las inhibiciones del niño y poder abusar sexualmente de él.
En el panorama internacional, varios países ya han dado respuesta a esta problemática, pero en Argentina la reforma del Código Penal en 2008 –donde fueron incorporadas algunas figuras típicas donde interviene el componente tecnológico- no ha sido suficiente para contrarrestar las nuevas figuras delictivas que han resultado en los últimos años.
En nuestro país, la Sociedad Argentina de Pediatría advirtió que esta problemática ya llegó a los consultorios y, frente a esta, aconsejan fomentar el diálogo y supervisar los sitios en los que navegan los niños, ya que una encuesta realizada por este organismo señaló que solo un 60% de los padres conoce la existencia de filtros para que sus hijos no accedan a contenidos indeseados en Internet, y que de ese número sólo el 25% instaló uno en su computadora.
Los senadores del Bloque Partido Justicialista La Pampa destacaron que muchos factores contribuyen a que los menores estén más expuestos a situaciones riesgosas: las cámaras digitales, los celulares con cámara incorporada y conexión a Internet, los mensajes de texto, las salas de chat y las redes sociales, entre otros, permiten a los niños acceder fácilmente a comunidades virtuales donde no existe certeza alguna respecto de la identidad de las personas con las que se relacionan. Es ahí donde conviven, sin restricciones, las posibles víctimas y los victimarios. Los delincuentes comienzan por crear relaciones de falsa amistad, confianza y empatía para luego llegar al contacto físico con los menores, al abuso y hasta incluso la violación.