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Los Roles en la Familia del Adicto



Centro Naim

En las familias de quienes consumen drogas muchas veces se establece un sistema familiar que gira en torno al adicto. Podemos reconocer diferentes roles disfuncionales en la familia del adicto:

1.- El Rescatador: Este miembro de la familia se encarga de salvar al adicto de los problemas que resultan de su adicción. Son los que inventan las excusas, pagan las cuentas, llaman al trabajo para justificar las ausencias, etc. De esta manera promueven el autoengaño del adicto, manteniéndolo ciego a las consecuencias de su adicción y convencido de que no existe ningún problema con su uso.

2.- El Cuidador: Asume todas las tareas y responsabilidades que puedan, con tal de que el adicto no tenga responsabilidades o tenga las menos posibles, convencido de que al menos «las cosas están andando». Lo que no pueden ver es que esto lo carga con tareas que no le corresponden y con responsabilidades que no son suyas, produciendo una sobrecarga que afecta su salud y promoviendo la falta de conciencia en el adicto del deterioro que produce en su vida diaria la adicción.

3.- El Rebelde: La función del rebelde u oveja negra es desenfocar a la familia y atraer la atención sobre sí mismo, de modo que todos puedan volcar sobre él, su enojo y frustración. Muchas veces es el niño que continuamente tiene problemas de disciplina en la escuela, o incluso el joven que experimenta con drogas ilegales.

4.- El Héroe: El también está empeñado en desviar la atención de la familia y distraerla hacia él, a través de logros positivos. De esta manera hace que la familia se sienta orgullosa y ayuda a la familia a distraer la atención que tiene en el adicto. Puede ser el alumno de impecable record académico, el atleta que sobresale en los torneos o que siempre está logrando más de lo que se espera de él.

5.- El Recriminador: Esta persona se encarga de culpar al adicto de todos los problemas de la familia. Realiza sesiones de recriminación tremendamente amargas, y sermones que, no solo son exagerados, sino que además solo funcionan para indignar al adicto, brindándole así una excusa perfecta para seguir consumiendo drogas.

6.- El Desentendido: Usualmente este rol es tomado por algún menor de edad que se mantiene «al margen» de las discusiones y de la dinámica familiar, no participa y parece no estar al tanto de nada de lo que sucede en su familia. En realidad es una máscara que cubre una gran tristeza y decepción que es incapaz de expresar.

7.- El Disciplinador: Este familiar presenta la idea de que lo que hace falta es un poco de disciplina y agrede al adicto, ya sea física y/o verbalmente. Esta actitud nace del enojo y frustración que se acumulan en la familia del adicto y de los sentimientos de culpa que sienten muchos padres por la adicción de sus hijos.

Quienes realizan no saben que están promoviendo el desarrollo de la adicción, están convencidos de que están ayudando. Por esto es necesario hacerles tomar conciencia de la necesidad de cambios en la familia para lograr una recuperación de mayor calidad.

Centro NAIM

Fuente: www.adicciones.otg