El próximo 31 de marzo el Colegio Don Eduardo de Chapeaurouge arribará a los 25 años de trayectoria en la enseñanza media. La gran casona donde funciona desde los inicios perteneció al fundador de la ciudad y por eso lleva su nombre. Fue ampliada a través del tiempo y hoy es una escuela con un cómodo y moderno edificio que alberga a unos 600 alumnos.
El viernes a las 18 horas se inaugurará una muestra de objetos y fotografías en las galerías de la escuela mientras que a las 19 horas se realizará el acto académico.
El sábado a las 10 horas se hará un acto en el Cementerio local con ofrendas florales y recordatorio de quienes pasaron por la escuela y ya no están en vida. Por la noche, se realizará la cena-baile en el club Costa Brava. Además se publicó una revista referida al gran acontecimiento.
«Va a ser un momento de reencuentro de ex alumnos, ex docentes y gente que colaboró en las distintas comisiones cooperadoras», afirmó la actual directora, prof. Analía Pérez Horns.
Un grupo de padres del sector este de General Pico impulsó la creación de un nuevo secundario y la gran casona que había pertenecido al fundador de la ciudad fue el lugar que se consiguió. Poco a poco fue ampliándose en aulas y espacios físicos y en alumnos y docentes. La escuela tuvo una matrícula inicial de 44 alumnos, principalmente de adolescentes de ese sector de la ciudad.
Hoy cuenta con unos 600 estudiantes, un centenar de profesores y unos 10 trabajadores en el sector mantenimiento, además de la comisión de cooperadora.