
Adriana García está cansada, pero no claudica, lejos de eso sigue peleando contra el padecimiento de su hijo Mauricio y la burocracia que le pone palos en la rueda de forma constante. El joven actualmente se encuentra alojado en un geriátrico local, un lugar inapropiado donde su tratamiento no se cumple como debiera. La mujer no reclama nada ilógico, simplemente pide que se cumpla con los derechos contemplados dentro de la nueva Ley de Salud Mental. Por esto decidió dar a conocer su historia, de una lucha de varios años, plagada de promesas incumplidas. Ahora que se conocerá lo que ocurre ¿alguien se hará cargo? Ojalá así sea.
En una carta enviada a infopico.com, la madre resume lo que le toca atravesar desde hace varios años. Aquí señor lector compartimos con usted la transcripción del texto.
“Mi nombre es Adriana García y soy la mama de Mauricio Robla. Quiero contarles mi lucha incansable por los derechos de mi hijo, quien padece una enfermedad mental, la cual podría describir con muchos vocablos técnicos que muchos no entenderían y sería muy complejo de comprender”.
“Lo cierto es que cuando se tiene un hijo con una enfermedad mental, uno se encuentra y se desayuna con toda la burocracia y entes en los cuales no hay gente capacitada y preparada técnicamente para abordar esta problemática tan cruel y compleja, tanto para quien la padece, como para la familia y seres queridos, re-victimizándolos a todos a través del ‘manoseo’ por distintos estamentos del Estado, llámese hospital, Poder Judicial, Equipo Interdisciplinario, Dirección de Discapacidad, Obra Social y hasta con el Gobierno de La Pampa”.
“Se van ‘pasando la pelota’ unos a otros, sin obtener una respuesta concreta, la que es obligatoria, atento al nuevo paradigma de la Ley de Salud Mental N° 26.657, de la cual cada uno hace su propia interpretación y la que supuestamente venia a traer soluciones para las personas con padecimiento mental, obligando al Estado a brindar desde perspectiva de derechos humanos, respuestas inmediatas y concretas, lo cual ya les digo no se ha cumplido nada”.
“La principal responsable es la obra social ‘Incluir Salud’ (ex PROFE), la cual me tiene lisa y llanamente a las vueltas a mí, a mi hijo y a toda mi familia”.
“Hace más de 3 años que solicito una internación adecuada para mi hijo Mauricio, no en un deposito como propusieron. Cuando me opuse al lugar fui tildada de ‘Mamá Exquisita’, pero él necesita un lugar en el cual pueda tener actividades, no estar medicado todo el día (que desde ya les digo es ilegal)”.
“Resulta que aquí en La Pampa no hay lugares para este tipo de internaciones, por lo cual solicite se lo derive a un lugar adecuado para esta problemática, sea cual sea, ya que no se debe perder el contacto con mi hijo y es muy difícil movilizarse, ya sea por cuestiones de tiempo, económicas, etc. Es allí que comencé a peregrinar y peregrinar, luchar, pedir, rogar, audiencias no cumplidas, etc., etc”.
“¿Digo yo es necesario?, ¿donde están los derechos, no es que los derechos se ejercen, que ahora con la nueva ley de salud todo se resolvería y cambiaría para bien, para mejorar? Les podría escribir muchas hojas describiendo todo lo que hemos pedido para que atiendan la problemática de mi hijo, pero lo real es que hasta el día de hoy tengo respuesta. Mi hijo de 36 años se encuentra en un geriátrico ante la falta de respuesta, ¿a usted le parece?.
“Nos reunimos con el subsecretario de Salud Mental, quien tomó el compromiso de ayudarnos a la brevedad, ya que el caso así lo requiere”.
“Lo más triste que no soy la única, hay muchos casos como el mío. Escribo estas líneas para que la comunidad sepa la falta de respuestas que las personas con padecimiento mental y su familia sufren, y decirles que de nada sirven las leyes sino hay compromiso, estructuras y personal capacitado para abordar verdaderamente esta problemática”.