Marcelo Cheffer, un hombre condenado en 2012 por graves hechos de violencia de género, gozaba de salidas transitorias pero el jueves no regresó a la Alcaidía de la UR II. Ayer fue recapturado al mediodía en la casa de su madre.
Foto de archivo
El juez de Ejecución Penal, Mauricio Pascual le había otorgado un permiso especial para festejar Navidad con su familia. El hombre ya gozaba de salidas transitorias de lunes a viernes de 9 a 16 hs. y los domingos de 9 a 18 hs.
El miércoles 24 de diciembre se le permitió ir a festejar la Navidad con su familia, dejándolo salir a las 20,30 y ordenando su regreso el jueves a la 1,30 hs. Sin embargo no regresó.
El hombre había sido condenado por graves hechos de violencia contra su ex mujer y una amiga de ésta. No sólo fueron golpes físicos hasta dejar a una de ellas semi inconscidente, sino que también mató al perrito que tenían en común y se lo envió en una caja con un delivery. Reconoció en el juicio tener graves problemas de drogadicción.
Había sido condenado a 3 años y 6 meses de prisión a mediados de 2013, pero ya tenía salidas transitorias, de 7 horas diarias, y los domingos de 9 horas. En dos meses recuperaba la libertad total.
Además, estaba alojado en la alcaidía de calles 9 entre Avenida San Martín y 16, cuando por ley debería cumplir su pena en el Servicio Penitenciario Federal. Sabido es que la U-4 de Santa Rosa se niega a recibir a condenados, provocando una situación irregular.