La joven mujer que en pocos meses cumplirá 29 años, llamó a conferencia de prensa y junto a su abogado, Armando Agüero, expuso el argumento de la misma. Lo hizo de espaldas a las cámaras. “Yo solo quiero decir la verdad, que se escuche la otra campana, quiero contar el hecho, cómo ocurrió y cómo en estos momentos estoy viviendo con mucho miedo”.
“Nunca esperé esto del padre de mi hija”, esta fue una de las primeras frases de la charla que mantuvo con los medios e inclusive lo hizo con lágrimas en los ojos. “Al ver sangre en mi rostro tomé la decisión de hacer la denuncia. Esto no tiene nada que ver con el ámbito de la política, ya que estoy totalmente desvinculada de la misma”.
Enseguida dio a conocer su versión de los hechos. “El domingo a las 18:55 recibí un mensaje de Roberto Robledo que no pude leer y posteriormente un llamado. En principio no quería atender, pero personas que estaban conmigo me convencen de que lo haga. Era Roberto (Robledo), que me convocaba al mismo lugar que desde hace muchos años nos encontrábamos”.
“Cuando llego al lugar, me bajé de mi auto, él estaba en el suyo, me acerco, me pregunta cómo estaba y me da el recibo –que supuestamente certificaría la cuota alimentaria que mensualmente le pasaba Robledo- para firmar. Cuando voy a firmar miro el monto y automáticamente le dije que no lo iba a firmar porque cada vez me descontaba un poco más y le agregué que el día 25 de Abril nos teníamos que hacer el ADN”.
Este análisis, estaría dentro de un juicio de filiación que pesa sobre Robledo y data desde el año 2009. A partir de ese momento, Robledo había accedido a pagar un monto mensual por daño moral que sería por el no reconocimiento de su hija. Este sería el dinero que recibía mensualmente, Soledad Barría.
“Cuando le manifesté que teníamos que hacernos el ADN – dijo Soledad Barría-, el me dice que yo le debo una y me arroja un golpe con el puño cerrado. Alcanzo a correr la cabeza, pero igual recibo el impacto. Al verme sangre me voy corriendo a mi auto para agarrar el teléfono e intentó llamar a mi abogado –Armando Agüero, pero como no tenía suficiente crédito le mando un mensaje en el cual le digo: “Armando…Roberto me pegó”. Cuando giro la cabeza Roberto ya no estaba más en el lugar.
“Posteriormente me voy a la estación de servicio para comprar una tarjeta telefónica, pero como no andaba con plata encima le pido al playero, una persona que conocía, que me compre una. El me pregunta en ese momento que me había pasado porque tenía sangre en la cara. Ahí también respondo: Roberto me pegó”.
“En ese momento me llama Armando (Agüero) que me indica que haga la denuncia correspondiente”. La misma se registró en la comisaría segunda de esta ciudad. A partir de allí ya es de conocimiento público lo sucedido. Cabe recordar que Robledo se presentó espontáneamente en tribunales el día miércoles y manifestó que nunca había existido agresión física.
Posteriormente el diálogo se comenzó a llenar de detalles en cuanto a su relación con Robledo, donde se habló desde el inicio de la misma hasta el momento en que se que quebró definitivamente la relación que fue el domingo a la tarde.