El fiscal Jorge Amado acordó un juicio abreviado con el representante del policía Osvaldo Pérez, acusado de la muerte del cazador Matías Ramos. La familia del joven asesinado se mostró indignada ante la noticia porque considera que servirá para evitar que se conozca la verdad y se haga Justicia. Hace cinco años que el policía mató al joven cazador y que la causa judicial resulta un calvario para la familia Ramos.

Ezequiel Marquesoni y Carolina Ramos, hermana de la víctima
El abogado Ezequiel Marquesoni, representante de la familia Ramios, informó que el debate oral y público iba a comenzar el lunes próximo, tras cuatro cambios de fecha. Sin embargo, hoy se enteró que el cuestionado fiscal Jorge Amado había hecho un acuerdo con el abogado del policía, Francisco Marrull, de aceptar un juicio abreviado.
De esta forma, Pérez reconoce el hecho, pero se lo acusa de “homicidio culposo”, es decir aquel que ocurrió sin intención, es decir por accidente. Sin embargo, Matías Ramos recibió una bala en la frente cuando la camioneta de los cazadores pasaba al lado del patrullero.
Desde el principio de la causa se intentó abonar la teoría de un enfrentamiento entre cazadores y policías y para ello, se presentó como pruebas orificios de bala en el patrullero. La pericia criminalística de la querella fue contundente en indicar que esa era una prueba plantada.
Así fue que tras las actuaciones del primer fiscal interviniente, se dictó la falta de responsabilidad del policía en la muerte de Ramos. Sin embargo, tras la lucha denodada de la familia y la intervención de un nuevo fiscal, Ordaz, se pidió una pericia de Gendarmería.
El informe fue contundente: los orificios del patrullero no podían nunca haber sido provocados por disparos efectuados desde la torreta de la camioneta de los cazadores. Dieron dos argumentos fundamentales, uno referido al ángulo de incidencia y la distancia de los dos vehículos y otro que esos orificios corresponden a disparos cruzados, es decir Matías Ramos habría disparado después de muerto.
El 29 de octubre se realizará la audiencia de visu en Santa Rosa ante el tribunal conformado por los jueces de la Cámara del Crimen N° 1, Elvira Rosetti, Juan Pablo Gavazza y Alejandra Ongaro. Allí el fiscal Amado y el defensor Marrull presentarán el acuerdo de juicio abreviado y expondrán las razones por las que lo piden.
La familia Ramos representada por Marquesoni se opondrá e intentará convencer a los jueces sobre la necesidad de llegar a la verdad histórica de los hechos en un debate oral y público. Si los jueces aceptaran el juicio abreviado no se presentarán las pruebas, entre ellas la más importante la pericia de Gendarmería.
De esta forma el policía Pérez sería condenado por homicidio culposo, lo que en la práctica significaría un estado de impunidad, ni siquiera sería apartado de la fuerza policial. Y quedaría oculta la gravísima sospecha de “plantación de pruebas” desde la policía provincial para beneficiar a uno de sus integrantes.
La única alternativa que le quedaría a la familia Ramos en su búsqueda de Justicia sería entonces la presentación de impugnación ante el TIP, Tribunal de Impugnación Penal. Ellos consideran que el delito cometido fue “homicidio simple con dolo eventual”, es decir un asesinato que si bien no fue premeditado, quien lo cometió sabía y tenía claro la real posibilidad de provocar la muerte con su acción.