El concejal Lucas Picazo (PJ) dio por terminado el debate sobre la posibilidad de instalar una sala tragamonedas en la ciudad, como pidió una empresa al Concejo Deliberante, pues recordó que ese tipo de emprendimientos están prohibidos por una ley provincial y no permite a las municipalidades su habilitación.
Afirmó que más allá de las posturas personales en el bloque, se tienen «1ue remitir a la legislación provincial, hay que recordar que está en vigencia la ley provincial 1239 que, en su art. 5, expresa la prohibición de salas tragamonedas, casinos y demás, salvo una ley especial dictada por la Cámara de Diputados que la habilite. Así que nuestra responsabilidad es conocer la legislación provincial y local sobre el tema”.
Explicó que cuando una nota ingresa al Concejo Deliberante, se toma en mesa de entrada, independientemente de si corresponde a ese organismo el tratamiento del tema o no. Ingresa a la sesión ordinaria para tener el tratamiento formal en comisión y allí es donde se emite un dictamen sobre el tema. En el caso de la misiva enviada por una empresa pidiendo la habilitación para instalar una sala tragamonedas en la ciudad, la resolución será negativa por no ser de incumbencia municipal.
Picasso recordó que la ley provincial fue sancionada en el año ’90 cuando se instaló el Casino Club de Santa Rosa. “En el art. 1ro. lo habilita y en el art. 5to. prohíbe la instalación de cualquier otro casino o sala tragamonedas, excepto cuando otra ley lo habilite”, recordó el concejal. De esta forma, el debate que parecía iniciarse en el seno del Concejo Deliberante y también en la sociedad, quedó cerrado por cuestiones legales.