
“Lo que vemos nosotros es lo que ve todo el mundo, que las ventas han bajado una barbaridad, que las cosas aumentan, que no hay movimiento y se registra mucho menos consumo. Y al haber menos consumo obviamente los locales (comerciales) van cerrando. La economía está retraída y es un grave problema. Esto impacta en todos los rubros, puede que en algunos más y en otros un poco menos, pero si no anda gente la ropa no se vende, por ejemplo. Lo único que se mueve es el tema de la comida, pero sólo para lo justo y necesario”. En forma tan sintética como descarnada el presidente de la Cámara de Comercio y Afines de General Pico, Roberto Gutiérrez, trazó un diagnóstico preocupante de la realidad económica local en diálogo con infopico.com, esta mañana.
Añadió el directivo que “se espera que en mayo, por el tema del Mundial (de fútbol) se vendan algunos televisores pero en realidad, para lo que es la economía local eso no influye. Incluso hasta puede ser perjudicial porque es plata que se va de la ciudad y no se reinvierte acá”.
Con las cámaras empresarias de Santa Rosa, General Acha, y Eduardo Castex, por nombrar algunas, no hubo reuniones formales por el tema, pero la observación directa que realiza Gutiérrez en algunos sitios establece similitudes entre los diferentes escenarios. “Por mi actividad fui hoy a Castex y allí la gente está mal por esta situación. Cuando uno entra a los comercios se ve que hay menos mercadería, algunos están venidos abajo, menos clientes, y las quejas por el menor movimiento”, dijo el presidente de la CCyA.
El desmoronamiento de la actividad comercial “no fue a partir de un día determinado. Esto vino descendiendo, descendiendo, descendiendo hasta que finalmente llegó el agua al cuello. Uno siempre espera que mejore al mes siguiente. Y resulta que en enero era por las vacaciones, en febrero porque todo el mundo compra las cosas para empezar la escuela, en marzo porque están pagando las vacaciones. Uno le va buscando una excusa mes a mes pero de enero a esta parte no se visto ninguna mejora”, lamentó Gutiérrez.
“En algunos casos no se trata tanto de la caída en la facturación como de los mayores costos que hay. Porque no hacemos nada con que se facture lo mismo que hace un año, si por otro lado suben los costos y eso achica los márgenes (de rentabilidad). Por más que factures lo mismo hay que ver, por ejemplo, que desde hace un año el combustible aumentó casi un 32 por ciento”, disparó finalmente.