A partir de febrero un tercio de las escuelas pampeanas de todos los niveles tendrán formación permanente en la institución y en horario laboral, de manera gratuita. Es el acuerdo paritario que se firmará mañana y significará un importante avance en la educación.

Foto de archivo de capacitación docente
Durante la década de los ’90 se profundizó un modelo mercantilista de la formación docente. Aparecieron numerosos institutos privados que vendían los cursos y capacitaciones, algunos de muy dudosa reputación, otros más serios. Más allá de ello, dejaba afuera a quienes no tenían dinero para afrontarlos.
Hace unos días, la CETERA logró un acuerdo nacional por el cual el estado nacional se va a hacer responsable de la formación permanente en ejercicio y en el lugar de trabajo a partir de 2014. Y La Pampa firmará mañana ese acuerdo.
La dirigente sindical del Utelpa Lili López opinó que así se termina con “todos los que vienen a sacarnos plata vendiéndonos cursos y capacitaciones. Esto va a ser en el lugar de trabajo, en el mismo espacio y tiempo. Es una forma de que cada provincia lo implementa, porque si no se lleva a cabo, no se envía el dinero para financiarla”.
La capacitación comenzará en febrero del próximo año en un tercio de la totalidad de las escuelas. En 2015 comenzará en otro tercio y en 2016 el último sector. Durará tres años u abarcará todos los niveles.
Además, el gremio va a ser partícipe de la capacitación. “No queremos que sea más de lo mismo, que no se repita esas formaciones de la época de los ’90, con formadores que vienen con otras miradas, queremos que se dé desde la escuela, desde el contexto, la realidad de cada escuela, que se parta de la problemática propia”, dijo López.
Se va a analizar cuestiones como inclusión, obligatoriedad, derecho social, violencia, conflictos sociales a partir de la propia experiencia escolar; luego se trabajará disciplinarmente, de acuerdo a las necesidades de cada institución.
Se realizará en el lugar de trabajo, en día laboral, sin alumnos en reemplazo de las jornadas institucionales que se venían realizando.
Por otra parte, también se logró desterrar las evaluaciones PISA, que son estandarizadas y provienen del Banco Mundial. “Las evaluaciones tienen que ser integrales y definidas por la formación, y no al revés como ocurría hasta ahora”, afirmó la dirigente gremial.
Durante los ’90 el gremio pidió “capacitación en servicio”, pero logró la formación permanente. “Cambiamos los conceptos porque el servicio tiene que ver con el mercado, con la época neoliberal, nosotros hablamos de una formación permanente”, indicó.