Veinte de los más de ochenta ferroviarios que en el marco del plan CONINTES, en el ’58, fueron privados de la libertad y llevados a la Isla Martín García por reclamar mejoras salariales, hoy fueron homenajeados en un emotivo acto presidido por la vicegobernadora Norma Durango, el intendente Juan José Rainone y el secretario de Derechos Humanos, Rubén Funes. También recibieron la distinción los familiares de aquellos que ya han fallecido.
El primero en tomar la palabra fue el intendente Rainone, quien habló desde la emotividad y las sensaciones percibidas en el momento. Luego fue el turno del ex ferroviario Adolfo “Pela” Fernández, quien narró la historia de la detención, recordó los momentos que vivieron en aquel momento, relató anécdotas risueñas y como se fueron organizando para pedir el resarcimiento. Su forma amena y apasionada de hablar cautivó a todos.
Después se dirigió a los presentes el secretario de Derechos Humanos, Rubén Funes, quien recordó datos concretos como el contexto histórico en que los ferroviarios fueron detenidos y confinados en la isla Martín García e hizo referencia a la década del ’90, cuando se cerraron ramales y el tren de pasajeros dejó de correr en gran parte del país.
Por último, y por fuera del protocolo, la vicegobernadora también tomó el micrófono en su calidad de hija de ex ferroviario peronista y funcionario provincial. Abogó por asumir el compromiso de que “nunca más después de 30 años de democracia nadie pueda perder su trabajo y su libertad por pensar diferente, y sobre todo luchar porque el tren de pasajeros regrese a La Pampa y a todo el país”.
Los funcionarios junto a los ex concejales Patricia Testa y Carlos Delaturi, quienes en su momento impulsaron el reconocimiento, entregaron las plaquetas recordatorias a los ex ferroviarios o sus parientes. En unos meses comenzarán a cobrar un resarcimiento económico a pagar en seis cuotas semestrales.