Terminó la exposición rural y comercial, muchos contentos, otros quejosos, otros con contactos y nuevas ventas, pero quien sin lugar a duda se lleva la peor parte es el predio de calles 40 y 21.

A pesar de los contenedores para la basura clasificada colocados estratégicamente en la exposición, los papeles, los envoltorios, las bolsitas, los folletos, los vasos plásticos, las botellas igual quedaron sembradas en el predio.
Tras un día de viento como el de hoy, crearon una imagen extraña sobre el tejido que da a la calle 21. Casi una pared de mugre estampada sobre los alambres.
