Parece una tomada de pelo. La Justicia y la policía solo investigaron a la familia de Sofía. Ante sus ojos no podía caber otra hipótesis que la de la fuga de hogar porque era “un hogar disfuncional”. Tanto es así que hasta se la imputó a la abuela materna y se formalizó la investigación sobre ella y su pareja por presunto encubrimiento. El cuerpo de Sofía fue lamentablemente hallado, pero aún la Justicia tiene como imputada a la mujer.
Eleodora Ilaguirre y Sergio Rubén Medina
Se dijo que la abuela, Eleodora Ilaguirre y su pareja, Sergio Rubén Medina, tenían una red de prostíbulos. Se los acusó formalmente de ocultamiento de menor fugada el 12 de septiembre. Fueron expuestos públicamente casi como dos monstruos.
A los dos meses se descubrió que Sofía había sido violada, asesinada y enterrada en el patio de la casa de un vecino.
Pasaron ya casi tres meses de ese macabro hallazgo y, por supuesto, las sospechas sobre la abuela cayeron automáticamente. Sin embargo, aún sigo acusada por la desaparición de su nieta. Nadie pidió disculpas, nadie se hace cargo, ni siquiera se tiene la premura de sacar sobre su nombre la sospecha que aún formalmente en la Justicia hay sobre ella.
La explicación que se dio sobre la demora es que la causa se ha unificado con la de Janssen y hasta no se lo juzgue en debate oral, no se pedirá el sobreseimiento de Ilaguirre y Medina. Puede ser técnico pero no es lógico ni justo que aún pese en los papeles judiciales sospechas sobre ellos.