No se trata de nada extraño en realidad, sino del planeta Júpiter, que reapareció por detrás del satélite de la Tierra. El fenómeno duró apenas unos minutos.

En realidad se trata de un juego de perspectiva. Tras la primera imagen, que mostraba a los dos astros, se pudo observar cómo se iban separando lentamente.
Las ocultaciones y reapariciones de Júpiter suelen producirse cada 13 o14 años, en series de tres o cuatro episodios, durante varios meses.
