El hecho ocurrió alrededor de las 23:00 del viernes en una vivienda ubicada en calle 103 entre 2 y 102. El delincuente ingresó a la viviendo rompiendo la cerradura de la puerta principal y subió al primer piso de la vivienda. El hijo de la familia que se había quedado en el interior de la misma dio aviso a sus padres que hacía minutos habían salido. El titular la vivienda lo agarró como habitualmente se dice “con las manos en la masa”. Minutos después llegó la policía que demoró a este menor de 17 años.
Parece de película pero ocurrió en la realidad. Los titulares de la vivienda salieron unos minutos con el fin de comprar comida y dejaron a su hijo en la casa, como ocurre en muchos hogares piquenses.
El delincuente que habría estado observando los movimientos, cruzó la calle, tocó timbre y esperó que lo atendieran. El hijo que había quedado en la casa se acercó a la puerta principal y observó a través de la mirilla una persona que estaba encapuchada y con la manos al bolsillo.
Inmediatamente subió al piso de arriba, donde están los dormitorios y de allí llamó a sus padres explicándole que había visto a una persona encapucha y que venía a robar la casa.
En ese momento el delincuente rompió la puerta de ingreso a la vivienda, entró y se dirigió al primer piso. El hijo de la familia al escuchar como el malviviente subía las escaleras, se escondió debajo de una cama.
El malhechor comenzó a revolver los dormitorios y se habría guardado para llevar relojes, celulares y dinero. En ese momento llegó el titular de la casa que había sido alertado por su hijo. Tomó por sorpresa al delincuente y esperó que llegara la policía. Los efectivos de comisaría tercera que se hicieron presentes rápidamente, le encontraron un cuchillo y los elementos que supuestamente había robado en el lugar. Fue demorado y trasladado a comisaría cuarta.