Fue un momento esperado el que vivió en el día de ayer la CPE de Santa Rosa al inaugurar el servicio de cable cooperativo a un costo accesible para los vecinos capitalinos. El hecho como dijo su titular, Oscar Nocetti, es “histórico” porque es la primera cooperativa en el país de servicios públicos que amparado en la nueva ley de medios, podrá brindar televisión por cable. Pero lamentablemente en la jornada inaugural y lejos de los ideales del cooperativismo, se pudo observar banderas de líneas internas del justicialismo de La Pampa. No era el momento, ni el acto para mostrar banderas políticas. No se trataba de una acto político, sino cooperativo.

Las banderas militantes de agrupaciones políticas en el acto – Foto DiarioTextual.com
¿Qué intentaron hacer? ¿Política?, ¿Adjudicarse los logros? O simplemente politizar un acto que llevó años de lucha por parte de los cooperativistas. Las banderas de las líneas internas del peronismo pampeano como la de “Convergencia” y de “La Cámpora”, no eran necesarias, solamente bastaba con la de la cooperativa que además tiene un significado lleno de valores, lejos, muy lejos de las que se agitaban en la parte trasera del salón.
Pareció o dio la sensación de que no estaban en el lugar indicado. No se trataba de un acto político, sino de un acto cooperativista que demostró que con lucha, convicción y transparencia se pueden lograr altos objetivos que tienen como fin brindar un servicio a la comunidad.
Quizás los “compañeros” de una de las líneas históricas del peronismo pampeano intentaron, en el acto más importantes de los últimos meses, tapar el escándalo desatado por uno de ellos que horas antes del acto inaugural de la cooperativa era trasladado por efectivos policiales acusado por la justicia federal de ser jefe de una banda dedicado al narcotráfico en la geografía pampeana.