A pocos metros del lugar donde se produjo la muerte de un pequeño hace escasos días, vecinos del Barrio Ranqueles, volvieron a reclamar por mejoras en las calles. Esta vez un pozo ubicado en la calle 40 y 35 y que “a priori” se presenta como un problema menor, provocó el alerta de vecinos que se comunicaron con los medios para que llegue una pronta solución.
La susceptibilidad, de los vecinos de Barrio Ranqueles salió nuevamente a la luz después de la lluvia que cayó en la tarde de hoy. El terreno blando por los trabajos realizados, generó un pozo donde sirvió para comenzar a volcar gran cantidad de agua y por consiguiente generó incertidumbre para circular por el lugar.