Según datos que se manejan en el Sindicato de Trabajadores de la Carne, hace dos años había unos 1.600 trabajadores en los frigoríficos pampeanos. Hoy quedan solo 800, y solo cobran garantía horaria, es decir por 140 horas mensuales en lugar de las 200 que estipula el convenio colectivo de trabajo. “La situación es terrorífica y vemos el futuro muy turbio”, sostuvo Osvaldo Gómez, secretario gremial del gremio.

“En toda la industria la situación es terrorífica. –afirmó Gómez- El problema específico que tenemos hoy por hoy es Carnes Pampeanas, porque se ha cerrado dejando en la calle a 295 trabajadores. El Ministerio de Trabajo de la Nación dictó la conciliación obligatoria por 15 días y esperamos que se logre llegar a una solución.”
En la actualidad hay 3 frigoríficos cerrados, Carnes Pampeanas, Pampa Natural y el de Toay, pero “el resto de las plantas están muy comprometidas, están trabajando con garantía horaria y han ido despidiendo gente de a poquito, de a 3, 4, o 10 empleados por mes. Recién me avisan que en el frigorífico de Uriburu hoy despidieron a 10 trabajadores ayer y mañana despedirán a 10 más”. Casepa Fase II prácticamente está con 4 ó 5 trabajadores que realizan mantenimiento.
La crisis en los frigoríficos comenzó en septiembre de 2010 y fue creciendo con el tiempo. En ese momento, Carnes Pampeanas tenía 450 trabajadores, Pampa Natural, unos 270 y el resto de los frigoríficos contaban con más personas.La falta de cabezas de ganado es una de las principales razones de la actual crisis.
El futuro es turbio, según palabras del dirigente gremial. «Y si hay soluciones, no son rápidas, lo vemos muy difícil. Hasta ahora venimos cayendo, no sabemos cuándo llegaremos al piso», concluyó