La sustracción de dos motos en zona céntrica; un asalto con un arma que supuestamente sería de juguete y un robo a la vivienda de una mujer que trabaja en una dependencia policial (foto), todos dentro de la jurisdicción de la Comisaría Primera, marcaron una tarde de intenso trajín para los uniformados de la Dependencia mas antigua e importante de la ciudad.
Una motocicleta de 125 cc fue sustraída en horas de la tarde de ayer del estacionamiento frente a la casa central del Supermercado Tomás de León, otra moto pero de 110 cc. fue robada del estacionamiento ubicado en la parte posterior de dicha empresa con un corto lapso de tiempo entre ambas maniobras delictivas.
En calle 10 bis, entre 109 y 111 una persona, que se supone era menor de edad, con el rostro cubierto y esgrimiendo un arma que se estima era de juguete asaltó un comercio de Villa Roja llevándose una suma menor de dinero en efectivo, en la calle y en una moto lo habría estado esperando un cómplice; también en esa zona se produjo el robo en una vivienda que es habitada por una mujer que trabajaría en una Dependencia Policial, en carácter administrativo.
Del otro lado de la vía, o de este lado –según se mire-, peleas, violencia de genero y los animales que andan en la ruta, no los que manejamos –esa es otra historia-, sino los equinos y ahora también vacas que cruzan la ruta provincial nº1 o pastan en las banquinas y causan el temor de aquellos que circulan por el tramo de ruta suburbano; también las presencias policiales son constantes en la jurisdicción de la Comisaría tercera en el tramo que va desde la rotonda del aeroplano hasta el final de la Avenida Isidoro Brunengo, aunque en esta última son los lanares los que cruzan asiduamente, mas algunos canes, éstos últimos han sido protagonistas de varios accidentes con vehículos menores y en algún caso con desenlace fatal.
Quienes por esta situación de labor en los medios informativos estamos en contacto con los organismos de seguridad, vemos que los uniformados ponen un denodado esfuerzo tanto en la prevención como en la investigación de ilícitos, pero a la luz de los hechos uno observa que no alcanza.
Una de las razones fundamentales por las cuales no alcanza es que son pocos Policías para una ciudad que crece en espacio y en población. Hace muy poco tiempo se empezó a trabajar la Unidad Funcional de Género, pero no con personal nuevo, sino con personal que se sacó de las otras dependencias; lo mismo sucedió cuando se agregó personal a la Alcaidía de la UR-II por la última fuga de detenidos. De esta manera, las Comisarías y el Comando Radioeléctrico ven disminuidos su personal, principalmente para los servicios de calle, es decir de prevención.
Para atenuar un poco este desfasaje, desde la UR-II se dispuso que los oficiales Jefes y Superiores, algunos con mas de 25 años en la fuerza, salgan a patrullar y no solamente que sigue resultando insuficiente sino que desnuda un segundo inconveniente: los medios. Si uno pasa por calle 19, en las instalaciones donde funcionan los talleres de la Policía local, va a observar gran cantidad de móviles policiales que no funcionan y no serán reparados. También se puede apreciar a simple vista el estado de los patrulleros que recorren las 24 horas del día las calles de la ciudad.
La segunda cuestión, en cuanto a los móviles, es que aunque todos estuvieran funcionando, primero no habría personal para ocuparlos y segundo tampoco alcanzaría el combustible para que estén en constante movimiento.
El material humano con que cuenta la Policía de nuestra ciudad, salvo seguramente alguna excepción como suele suceder en todos los ámbitos, esta volcando todo su esfuerzo y hay sobrados ejemplos de vocación de servicio, pero son muy pocos y están desbordados, al igual que el Poder Judicial con asiento en General Pico.
No hace mucho comentábamos desde este mismo portal que de 600 denuncias en mayo pasado llegaron a juicio solamente 80, lo que representa un número cercano al 15% de delitos con autor y por ende en vías de esclarecerse; citábamos además que de casi 7.000 causas iniciadas en el último año, cerca de 6.000 tienen destino de archivo: no hay que tener muchas luces para entender el ¿porqué? o al menos para vislumbrar por donde hay que empezar a considerar el problema.
Tomando como ejemplo solamente la Comisaría Primera se puede colegir que poco puede hacerse con un patrullero y dos motos para brindarle seguridad a un sector de la ciudad que va desde la calle 21 al cuartel y de la calle 2 a la circunvalación (mas la zona suburbana); a las restantes Comisarías les sucede algo similar.
Es indudable que se hace necesario repensar el sistema de seguridad de nuestra ciudad, no solamente para el hoy, que ya está complicado, sino también con un sentido previsor, porque no hay que perder de vista que cuando esté totalmente habitado todo el barrio que se está construyendo en la zona cercana al Regimiento de Tanques 13, prácticamente tomará vida una ciudad nueva y, a este paso nos encontrará viendo como se tratan de solucionar los problemas “poniendo parches” lo que generalmente nos lleva a comprobar la sabiduría de aquel viejo refrán popular que dice que cuando la cobija es corta siempre algo queda al aire, ¿vio?.