Minutos antes de finalizar el primer tiempo del partido que estaban jugando, Belgrano de Villa Mirasol y Deportivo Ranqueles, correspondiente al a Primera B de la Liga Pampeana, el jugador, Renzo Díaz después de recibir la segunda tarjeta amarilla de partido del árbitro del partido, Mauricio Navarro, comenzó a golpear al hombre de negro y tuvo que ser frenado por sus pares en el campo de juego. El árbitro habría recibido golpes en el rostro y en varias partes del cuerpo.

Pero no todo terminó allí porque a pesar de quedarse durante varios minutos en el campo de juego con custodia policial, una vez que llegó a la zona de vestuarios, parte de la gente que estaba en el estadio rompió los vidrios del vestuario de los árbitros y allí hubo empujos y golpes.
También en Colonia Barón
Allí un hincha de Juventud Regional, faltando minutos para terminar el encuentro que Juventud Regional perdía 3 a 0, ingresó al campo de juego y agredió físicamente al primer asistente del cotejo, Gustavo Soria, por lo cual este cotejo también tuvo que ser suspendido.

