Varios árboles de la ciudad han sido declarados, por ordenanza municipal, “especies protegidas”. Se trata de ejemplares singulares de su especie o situados en áreas que tienen un significado especial como espacios verdes de la planta urbana.

Esas distinciones fueron efectuadas por la Comisión de Arbolado Urbano, que destacó la importancia de su protección. En consecuencia, toda eventual intervención en esos ejemplares o espacios públicos deben contar con la autorización de la citada Comisión.
Uno de los sectores donde debió precederse de ese modo fue el predio del Hospital “Gobernador Centeno”. En las últimas ampliaciones de instalaciones que se realizaron en los pabellones del centro sanitario la empresa constructora, de acuerdo con lo establecido por la ordenanza local, solicitó autorización para extraer algunos ejemplares que coincidían con las edificaciones proyectadas.
Luego de una visita a ese lugar realizada por miembros de la Comisión de Arbolado Urbano se decidió autorizar la extracción de tres ejemplares de olmos, denegándose en cambio la extracción de un ejemplar de “molle de beber” existente en un patio donde se había previsto la ampliación de los laboratorios.
Posteriormente intervino el personal de Inspección de obra y de la Dirección de Arquitectura de la provincia que, junto con la empresa constructora, lograron modificar el proyecto donde se prevé un pequeño patio interno, resolviendo la edificación alrededor del ejemplar que se considera necesario preservar.
La Comisión de Arbolado valoró como “muy importante la actitud asumida por el Ministerio de Obras Públicas de la provincia, como así también de la empresa constructora” que, respetando la ordenanza establecida y consensuando con la comisión, permitió lograr un resultado satisfactorio armonizando la arquitectura con las necesidades del hospital y la conservación del ejemplar (de más de 50 años de antigüedad) en ese predio.