Centro Naim
Como la adicción es una enfermedad crónica existe una tendencia natural a la recaída que hace necesario el mantenimiento diario de la recuperación. Esta es un proceso mediante el cual la persona adicta interrumpe el deterioro (típico de las adicciones) y comienza un restablecimiento en las áreas de su vida afectadas, una mejora en la calidad de vida. La base de la recuperación en adicciones son la abstinencia y los cambios en el estilo de vida, lo que incluye modificaciones en pensamientos y actitudes.

Recuperación = Abstinencia + Cambios en el estilo de Vida
Abstinencia Completa. Se refiere al completo corte del uso de drogas en el tiempo. Cuando se detiene el consumo de drogas aparece lo que se conoce como “síndrome de abstinencia”, que es diferente según el tipo de droga a la cual se era adicto, la gravedad de la adicción, y la personalidad del adicto. Este síndrome es pasajero, se alivia luego de un período corto (apareciendo desgano motivacional). El mantener la abstinencia depende del grado de conciencia y motivación de la persona en recuperación y de lo efectivo de su plan de cambios. Pero una recuperación no puede basarse solo en la abstinencia, además debe ser acompañada de cambios en el estilo de vida que aseguren una mejoría de la calidad de vida.
Cambios en el Estilo de Vida. Los cambios que permiten sostener un estilo de vida saludable y de mejor calidad son:
* Cambios Internos: Modificaciones en la forma de pensar, sentir y actuar del adicto en recuperación:
– Aceptar la adicción como un problema (nadie intenta resolver un problema que no piensa que existe);
– Perder la preocupación por el uso (disminuye rápidamente con la aceptación del problema y la práctica de actividades de recuperación);
– Responsabilizarse de sus propios pensamientos, emociones, conductas y decisiones;
– Detectar y manejar los deseos y pensamientos de uso (son automáticos y disminuyen con el tiempo);
– Aprender a manejar la culpa y la vergüenza (que pueden ser sentimientos muy fuertes y potenciar conductas de auto sabotaje);
– Desarrollar de la asertividad y comunicación (aprender a poner límites adecuados y expresar las necesidades de manera simple y directa).
* Cambios Externos: Están dirigidos a cambiar el entorno inmediato:
1.- Evitar personas, lugares y cosas relacionados con el uso.
2.- Desarrollar una nueva red de contactos.
3.- Elaborar un plan de actividades de recuperación.
4.- Mejorar la alimentación y hábitos de higiene (mejoran la lucidez mental, la resistencia a los deseos de uso, y la autoestima).
5.- Descansar y dormir adecuadamente.
Todas estas necesidades de cambio pueden generar confusión o estrés, debido a que se están abandonando las viejas costumbres y se están desarrollando nuevos patrones de conducta, apareciendo una sensación de ser «extranjero en su propia tierra». Esta sensación es temporal y disminuye con el tiempo y el avance de la recuperación.
Es sumamente recomendable que el adicto en recuperación tenga apoyo y asesoría calificada para poder llevar estas tareas adelante.
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Fuente: www.adicciones.org