Fue el turno del JIN N° 8 que funciona junto a la escuela N° 259, en el Barrio Indios Ranqueles. Tres menores de edad rompieron el tanque de agua el martes por la noche, provocando que el líquido penetre en parte del sistema eléctrico del edificio. Por esa razón, ayer por la mañana se solicitó a los tutores de los niños que sean retirados de la institución.
No es la primera vez que la escuela sufre actos de vandalismo. Las broncas y resentimientos parecen encontrar en las escuelas su blanco. Y son chicos del mismo barrio o de las mismas instituciones educativas quienes descargan su violencia. Claro que la educación para muchas familias no es sinónimo de movilización social, realización personal y crecimiento, y la valoración que le imprimen a sus hijos es más negativa que positiva.
Vecinos dieron aviso a la policía el martes a las 23 horas. Tras una breve persecución se demoró a dos de los tres menores. En otras oportunidades se habían roto luminarias, vidrios, tejido perimetral y otras partes del edificio