La situación que se vivió el fin de semana cuando tres adolescentes rompieron 17 vidrios del edificio que comparten el Colegio Ciudad de General Pico y la Unidad Educativa N° 17, puso nuevamente en el tapete el problema de la violencia en las escuelas.
“En este caso se trata de un hecho contra la escuela. La violencia es una de las características que estamos viendo este año, contra las personas o en este caso contra el edificio. –afirmó Reucci- Lo hicieron con elementos muy grandes, haci un segundo piso, la fuerza con que se manejaron es muy importante.”
El aviso lo dio una persona el domingo por la tarde, que estaba trabajando cerca de la escuela. La policía demoró a los tres adolescentes, uno alumno del Colegio Ciudad de General Pico y los otros dos de la ex Unidad Educativa N° 17.
Reucci afirmó que el problema de violencia no es de ahora y que como una de las medidas que se adoptó es la implementación de un taller para padres. “Es una situación que estamos viendo, el tema de violencia ligado a cuestiones de adicciones, estamos propiciando con el equipo técnico una escuela para padres que funciona como taller cada quince días. Estamos tratando de dar respuesta a esto”, afirmó.
Respecto a los padres de los chicos que provocaron los actos de vandalismo, el equipo docente ya se entrevistó con ellos para realizar el acompañamiento que necesiten. Se harán cargo del costo de las roturas.
Sobre el alumno del Colegio Ciudad, no se registraron previamente actos de violencia. “Sí tenemos casos de violencia entre alumnos sobretodo, que venimos tratando cosa de no naturalizarlos”, afirmó Reucci.
“La escuela estuvo prácticamente sin calefacción y los porteros tienen una gran carga más por esto que ocurrió. Y el costo para los padres es muy grande, casi un mes de sueldo de trabajo”, relató la directora de la escuela.