El agua en la provincia de La Pampa es un grave problema para el desarrollo productivo y la salud humana. La gran esperanza es la millonaria obra del Acueducto Río Colorado. Sin embargo, esa fuente de agua corre peligro. Por una parte, tiene poco caudal por la falta de nevadas durante varios años. Por otra, Mendoza pretende construir la represa Portezuelo del Viento y trasvasar las aguas de su principal afluente, el Río Grande, al Atuel. Así lo denunció Héctor Gómez, presidente de la Fundación Chadileuvú quien reclamó que la provincia tome el tema de los recursos hídricos como una política de estado.

“El problema del Río Colorado es que vive una crisis hídrica producto de escasas nevadas en varios años, esto ha provocado que el río esté muy menguado en su escurrimiento y que el lago de Casa de Piedra esté muy bajo. Eso produce contratiempos muy grandes, por ejemplo la represa de Casa de Piedra tiene problemas de generación, no está generando electricidad. Ahora, el problema más preocupante de todos es que va a pasar en el futuro con este río, porque es la gran esperanza de La Pampa, y es un río que aprovechado, se puede llegar a tener en la provincia 85 mil has bajo riego, una cifra muy pero muy importante. Sería otra provincia de La Pampa ubicada a la vera del río, con población, producción…podría significar un enorme cambio favorable”, afirmó Gómez.
Claro que ante esa esperanza, el futuro no es promisorio. “El tema está en que el Río Colorado, como es un río compartido con otras provincias, caso Neuquén, Mendoza, Buenos Aires y Río Negro, es un río sobre el cual todos tienen ambiciones. Mendoza, en este caso no pudo negar la interprovincialidad, como si lo hizo en el caso del Río Atuel, y tiene la expectativa de poder hacer un trasvase desde el río Grande, que es uno de sus afluentes, hacia el Atuel para mejorar y aumentar la cantidad de has. que tiene bajo riego. Además, quiere hacer la represa de Portezuelo del Viento”, indicó el presidente de la Fundación Chadileuvú.
Las leyes permiten esto. Lo explicó así: “el Tratado del Río Colorado admite que Mendoza lo haga, pues indica tiene derecho de trasvasar 24 metros cúbicos por segundo y 10 metros cúbicos por segundo más condicionados a que la provincia de Buenos Aires trasvase 50 metros cúbicos por segundo al río Colorado en Río Negro. ¿Qué pasa? ¿Por qué el Tratado del Colorado prevé que haya trasvase del Río Negro al Colorado? Justamente un compromiso es la calidad del agua que ingresa a Buenos Aires, porque el río Colorado tiene un cierto grado de salinidad lo cual lo hace aprovechable pero con ciertos cuidados. Si no traemos el agua de más calidad, la del Río Grande, estamos afectando la calidad del río. Y si por otra parte, se van a hacer 180 mil has de riego el agua de drenaje vuelve al río con mayor grado de salinidad. Entonces este río va a tener mayor salinidad que lo aconsejable. De ahí viene la idea de endulzarlo con caudal del Río Negro. Pero los trasvases significan miles de millones de dólares de inversión. Además, la provincia de Río Negro tiene una ley provincial que prohíbe el trasvase que permite la ley nacional, y a pesar de que una norma provincial no puede ser superior a una nacional, ellos se han aferrado a eso y se niegan a discutir el tema.”
El futuro se ve complicado. La reunión del viernes pasado de los gobernadores de Mendoza y La Pampa parece no arrojar aún definiciones importantes. Ante ello, Gómez concluyó diciendo que “la provincia de La Pampa tiene que ponerse las políticas y tener una política muy activa en el tema de asuntos hídricos, y tiene que ser una política de Estado, es decir de todos los pampeanos. Y en ese sentido esto de las asambleas es muy importante, porque el tema es un reclamo mucho más fuerte hoy que hace unos años. El futuro de La Pampa, pasa en gran parte por sus ríos.”