Si alguien tuvo la suerte de mantener una conversación idónea con los “derechos”, por favor, cuéntenme!. Cuando la discriminación, la indeferencia a las leyes y la falta de sentido común están al orden del día en nuestra vida social, sin permitir diferenciar una caricia de una bofetada, es ahí cuando las personas eligen el silencio dejando que el agua corra, que siga su curso devastando los cauces delimitados.
Consideré no silenciar, porque está en cada uno de los ciudadanos la responsabilidad de hacer cumplir los derechos que por ley corresponden.
Soy madre de un adolescente de 16 años que padece Distrofia Muscular de Duchenne. Como sabrán es una enfermedad progresiva-letal que se manifiesta en la pérdida de fuerza muscular, afectando a todos los órganos y a esta edad las complicaciones son notables: silla de ruedas motorizada, atención de un asistente personal, rehabilitaciones, etc. Seré breve. Solamente contarles una de las tantas situaciones vividas por la falta de cumplimiento de los derechos.
El día Lunes 20 de Septiembre solicité a la empresa Pehuenche los pasajes sin cargo por discapacidad para el día 26 de Septiembre (Colonia 25 de Mayo-Santa Rosa) y de regreso para el día 3 de Octubre (Santa Rosa- 25 de Mayo). Siempre cumplí con los requisitos para dicho beneficio: solicitarlos con 72 hs de anticipación adjuntando la documentación correspondiente. Dichos pedidos fueron rechazados aduciendo que el cupo estaba cubierto (dos asientos). La ley de discapacidad no hace referencia a “cupo” alguno, y esto viene sucediendo en forma reiterada.
Lo más llamativo sucedió el día 3 de Octubre a la madrugada. Tuve que pagar los pasajes porque no había lugar para discapacitado y acompañante. Cada pasaje tiene un costo de $ 120. Luego que el asistente desarmara la silla motorizada y cargara en brazos a Emanuel hasta el asiento del micro 7842 observo que el mismo estaba prácticamente vacío. Unos pocos pasajeros indignados ante la situación y un chofer indiferente.
Quienes luchamos por la calidad de vida de nuestros seres queridos vivenciamos permanentes paredones impidiendo el acceso a los derechos provocando, así, un desgaste psíquico incalculable. Nos encontramos inmersos en una sociedad donde muchas personas como Emanuel no pueden recibir los beneficios que establece la ley: cobertura de prestaciones 100 % por parte de las obras sociales, pase gratuito en transportes, pensión no contributiva, y mucho más…
“El privilegio de tener capacidades diferentes deviene en derechos inexistentes…” (Entiéndase en la práctica).
María del Carmen Medina
DNI: 17.442.413
Mamá de Emanuel Homann
02302-15529860