En la mañana de hoy, Gustavo Diván y Luis Rolero declararon ante la fiscala Ivana Hernández, sobre la denuncia pública que realizó el primero de ellos el pasado 6 de mayo en una manifestación sobre la inseguridad. En ese momento, afirmó que tenían los teléfonos pinchados. Diván ratificó sus dichos. “Esto es una pérdida de tiempo, estoy totalmente convencido que esto no sirve para nada, es una cortina de humo”, afirmaron.

Diván consultó a la fiscala sobre quien había radicado la denuncia. “Me explicó que habían empezado una investigación de oficio, pero no se lo creo, y que a los días la policía realizó una presentación solicitando se investigue”, comentó.
Respecto a lo declarado, Diván afirmó que “fue cortita y contundente, en su momento no hicimos la denuncia porque sabíamos que iban a investigar y no iban a llegar a nada. Sabemos que no van a llegar a ningún lado, fijáte que hasta estamos mal en cuanto a los delitos informáticos, los fiscales es eso están de pies y manos atados respecto a esto.”
Además de la cuestión referida a los vacíos legales, Diván desconfía de la posibilidad de llegar a la verdad. “Es imposible que se encuentre el equipo de escucha, no vamos a llegar a ningún nada, esto es nada más que para la popular, para decir ‘estamos cumpliendo con nuestra función’”, afirmó.
Y fue más allá. “Esto es una pérdida de tiempo. Podría estar en mi trabajo. Le dije a la fiscala que lo mejor es que no sigan gastando ni tiempo ni papeles, si no van a averiguar nada. Y me contestó que es un delito federal. Y le contesté que se dejen de joder, si no me molestan que me escuchen”, dijo.