Los derechos sexuales y los derechos reproductivos son derechos humanos básicos, y aunque pàrezca una obviedad, es necesario difundirlos y ratificarlos a cada momento. La realidad muestra que no siempre se respetan
Las leyes nacionales y provinciales garantizan los siguientes derechos:
A recibir información y asesoramiento sobre métodos anticonceptivos, prestaciones de servicios del programa de Salud Sexual y Procreación Responsable, orientación en salud sexual y reproductiva (Consejería).
A la confidencialidad de la consulta y resguardo de la intimidad.
A la detección precoz de enfermedades de transmisión sexual, VIH-SIDA y cáncer cervical y mamario.
A controles de salud como Papanicolau, examen mamario, examen de flujo vaginal, colposcopía, etc.
A la entrega gratuita de anticonceptivos desde los 14 años si ya se ha iniciado la actividad sexual.
Al acceso a la Anticoncepción Hormonal de Emergencia o “pastilla del día después”
A la información y accesibilidad a los recursos para tratamiento de la infertilidad
A la contracepción quirúrgica, pudiendo realizar en forma gratuita en establecimientos públicos habilitados ligaduras tubarias y vasectomías.
A tomar las propias decisiones relativas a nuestra salud sexual y reproductiva.
A una atención cuidadosa en el embarazo y el parto y al parto humanizado.
A una atención adecuada y preventiva en caso de violación sexual.
A una adecuada atención posaborto.
A la realización de abortos no punibles o permitidos por la ley, que son aquellos realizados por un médico diplomado y con el consentimiento o solicitud de la mujer cuando existe peligro para su vida o su salud o cuando el embarazo es producto de una violación. Para este último caso es suficiente presentar una declaración jurada, no siendo obligatoria la denuncia.
A recibir educación sexual integral en todos los establecimientos escolares de gestión pública o privada.
A vivir una vida libre de violencia. La violencia contra la mujer según los organismos internacionales es un problema de salud pública mundial de primer orden.
Existe una Línea de Salud Sexual, 0800 222 3444, donde recabar información.
“La salud reproductiva es un estado general de bienestar físico, mental y social y no de mera ausencias de enfermedades y dolencias, en todos los aspectos relacionados con el sistema reproductivo y sus funciones y procesos. En consecuencia la salud reproductiva entraña la capacidad de disfrutar de una vida sexual satisfactoria y sin riesgos y de procrear y la libertad de decidir hacerlo o no hacerlo, cuando y con qué frecuencia. Lo que lleva implícito el derecho del hombre y la mujer a obtener información y de planificación de la familia de su elección…” (Conferencia sobre la Población y el Desarrollo de El Cairo, punto 7, 2), recuerda a través de un comunicado de prensa, el Consejo Provincial de la Mujer.