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Tu ciudad, mi ciudad…en blanco y negro



Hoy a las 17:00 hs. se abrió la Muestra fotográfica «Joaquín Rodríguez: fotografías de General Pico en los ’60», en el marco del Día Internacional de los Museos, conmemorado el pasado 18 de mayo. En el Museo Regional Maracó, calle 17 esquina 14. La exposición podrá ser visitada hasta el 17 de junio

“La desaparición del tiempo” por Guillermo López Castro

«…Entre “sacar una foto” y el “saber ver”, media un abismo. Ser fotógrafo exige de competencias culturales y técnicas, reclamos de la fotografía cuando nos referimos a ella como arte fotográfico.

Necesaria es entonces la diferencia para ubicar a Joaquín Rodríguez en el justo lugar de Fotógrafo. Como tal, Joaquín conocía los hechos y personajes que fotografiaba, dominaba la técnica y también supo estar al día con las evoluciones del lenguaje y los recursos técnicos fotográficos.

Punzante, su impronta documentalista obsequia riqueza y extensión a las series documentales que integran su archivo personal. Joaquín, discurría ente los personajes y el tema, despreocupado de la foto sensacionalista y atento a las sutilezas., se interesaba por la esencia de los retratados,  deteniéndose en “detalles” como el gesto y el fluir de la vida cotidiana en sus contrastes pendulares entre alegrías y tragedias.

Su abordaje fotográfico desde la perspectiva del reportaje humanista ha permitido que la prensa escrita editara sus producciones y se sirviera de ella para sintetizar conceptos y sucesos periodísticos. Es decir, las fotografías publicadas durante años en los diarios, son sólo fragmentos e interrupciones de su producción documental. Es fácil entonces imaginar, la abundancia de contenidos “encerrados” en los negativos de su autoría y la urgencia con que los medios periodísticos deben actuar para rescatar de sus archivos un legado que tiene dueño: la sociedad toda.

Afortunadamente, parte de su producción está a salvo y una importante cantidad de registros fotográficos evocan su mirada, devenida hoy en refugio espiritual para los amantes del arte fotográfico y en oasis documental para investigadores y público en general.

Los fotogramas de Joaquín reviven en muchos la música, las voces, los aromas, los ideales, viejos amores, una época que se escapó… como poder decirlo… insensato es ahondar en la densidad semántica de la fotografía. Para las nuevas generaciones, su legado fotográfico permite que tanto los que rememoren como los que aprendan de él se unan en una certeza: ambos pertenecerán al pasado. Sus imágenes nos conducen a esa reflexión, nos interpelan, nos desnudan, nos recuerdan lo efímeros y vulnerables que somos. Recorrer su obra nos demanda respeto y responsabilidad por nuestra pasada y futura memoria, nos obliga a luchar contra el olvido.

Joaquín era fotógrafo, por eso supo construir un relato propio que se redime de las necesidades editoriales de los medios donde practicó su profesión. El auténtico ejercicio de la ética y el Arte Fotográfico supera las pruebas del tiempo. Hoy, en la era de la incertidumbre y la transición permanente, Joaquín Rodríguez permanece con nosotros como un fotógrafo moderno…”