Un menor de 12 años se movilizaba a las 5 de la mañana por calle 10 entre 11 y 9, cuando fue sorprendido por otro menor de 15, que le robó la cámara de foto que el primero llevaba en sus manos. El nene de 12 años llegó a su casa, llamaron a la policía, le dieron las características del menor que le había sacado la cámara de fotos y minutos después la policía lo encontró en el boliche “La Metro” junto a dos menores más.
Este que tenía la cámara de foto la entregó inmediatamente y fue trasladado a comisaría la cuarta donde se convocó a los padres. Lo que no deja de asombrar es lo que hacía un menor de 12 años a las cinco de la mañana y con una cámara de fotos en la calle, caminando solo por la calle. ¿Y los padres?. La cámara le fue devuelta a la mamá a las 7 de la mañana.