La última reunión de secretarios generales del gremio docente no tuvo como tema principal lo tratado en paritarias, sino “apretar” a la coordinadora de la Seccional Oeste Betina Policarpo, según indicaron en un comunicado de prensa la misma seccional y la Agrupación Fuentealba. El diputado Martín Borthiry había exigido mediante un estudio jurídico que se retractase de sus dichos. El secretariado provincial salió a pedirle al legislador disculpas públicamente y despegarse de su propia dirigente sindical.
La cuestión tiene su origen en las denuncias por abuso sexual de menores ocurridas en una escuela hogar de Loventué. Los docentes y la dirigente gremial que las realizaron fueron en su momento “perseguidos” por la directora de la institución educativa y por la coordinadora zonal, Marcela Borthiry, hermana del diputado provincial.
Tras el fallo judicial que ratificó la existencia de abusos sexuales contra niños, la secretaria general de Utelpa Seccional Oeste, Betina Policarpo, sugirió en un reportaje que esa funcionaria podría quedar impune en la investigación ante el “amparo político” que podría darle su hermano.
Ante ello, el mismo legislador envió una carta documento a través del estudio jurídico Sánchez Alustiza – Reale & Asociados en la que intimó al gremio “se rectifique o aclare debidamente sus dichos con igual magnitud e intensidad mediática”, además de intimar a que “en plazo perentorio se le solicite públicas disculpas”, y amenazar con la posibilidad de una demanda judicial “por los daños y perjuicios producidos por la secretaria de la Seccional”.
En la última reunión de secretarios generales, los dirigentes opositores a la actual conducción del gremio docente, sostuvieron que “se pretendió en todo momento de amedrentar mediante artilugios legales el posicionamiento político de una dirigente, avalando con esta actitud la criminalización del pensamiento, el análisis o la opinión sobre diversos hechos políticos”.
El sector oficialista y actual conducción provincial es mayoritario por lo que pudo imponer su postura. Exigió pruebas a Policastro sobre sus dichos y ante la negativa o imposibilidad de ésta de presentarlas, propuso dos salidas: que la dirigente rectifique sus dichos o, en caso contrario, que la Utelpa salga a explicar que fueron expresiones que no condicen el pensamiento del gremio.
Se optó por la segunda propuesta (ver artículo publicado), pero se fue más allá despegándose de la secretaria general de Victorica diciendo que “conforma a un sector de la minoría, que es oposición a este Secretariado Provincial”.
Tras el comunicado oficial, la Seccional Oeste y la Fuentealba sostuvieron que la actitud de la UTELPa provincial “pone de manifiesto las diferencias que día a día se profundizan más entre el oficialismo gremial y la oposición que permanentemente reclama (al Secretariado Provincial) por el silencio sobre la causa Loventué, por convertirse en la cintura política del gobernador (Oscar) Jorge para romper la lucha de los trabajadores, por avalar políticas que le hacen pagar el ajuste por la crisis a los trabajadores y por no defender el ámbito de paritarias como espacio de discusión de partes que proponen y acuerdan, dejando que el Gobierno lo use para romper la lucha de otros gremios”.