EXCLUSIVO
Marcelo Javier Tomaselli, detenido por el homicidio de Carla Figueroa, habló por primera vez desde que fuera detenido la madrugada del 10 de diciembre del año 2011, cuando diera muerte a su esposa. Acompañado de la Tanatóloga y Programadora Lingüística Selene Palavecino, dialogó durante dos horas con Infopico.com. En la charla cuenta lo que según él, es la verdad de lo que pasó.

Para poder realizar la entrevista fue necesario contar en principio con su anuencia y, posteriormente con la autorización formal de las autoridades judiciales y policiales a cuya custodia se encuentra, trámite que llevó más de un mes y medio. La tarde del miércoles 4 del corriente se llevó a cabo la entrevista en la Comisaría Tercera de nuestra ciudad, con la compañía de Selene Palavecino, que lo asiste desde mediados del mes pasado y cuya presencia en la reunión fue la única condición que puso Tomaselli para prestarse a dialogar.
En la entrevista nos encontramos con una persona conciente para expresar sus ideas pero emocionalmente muy deteriorada, quebrándose en fuerte llanto durante varios momentos de la charla y en mas de una ocasión fue Selene Palavecino quien debió preguntar para que pudiera seguir su relato. En varios pasajes del texto se han diferenciado algunos párrafos donde Selene debió intervenir y tratar de ayudarlo a sostener sus palabras. Sobre el final, el entrevistado dijo: “este es Marcelo Javier Tomaselli”… Esta, es su versión de los hechos.
“Cuando me dio un hijo, pensé que todo iba a ser distinto”
Mia Cristal – “Cuando quedó embarazada por segunda vez, ya estaba ilusionado, muy feliz”
“Yo sabía que ella me engañaba” – El día en que fue denunciado por violación
“Despierto en la Comisaría Segunda, atado en un banco, enchastrado de sangre”
Comenzamos preguntando ¿Cómo estaba? Y seguidamente hablamos de él y de Carla.
— Muy mal, destruido estoy.
¿Cuantos años tenia cuando la conociste?
–14 años. Yo tenia amistad con una prima de ella,. Me juntaba en uno de los departamentos que estaba en el terreno de la abuela de ella cuando la conocí. Yo viví una vida de mierda, desde los doce años, porque nunca encontré lo que yo quería, nunca. Ser feliz.
¿Que querías para ser feliz?
–Mi propia familia,. Mujer e hijo. Cuando la conocí a ella pensé que mi sueño se había hecho realidad. Al principio era hermoso. Yo de los 12 años anduve en la droga y en la calle y cuando la conocí a ella dejé todo. Pensé que había encontrado lo que siempre busqué. Ella me celaba mucho.
¿Con quien por ejemplo?
–No lo se
Recuerdos: Un día llega tarde de trabajar alrededor de las 20:00 horas
–¿A que hora saliste de trabajar? A las ocho gordita. Te fijaste la hora que es?. Habré llegado quince minutos mas tarde. Yo trabajaba de albañil, el trabajo se terminaba a las ocho y de limpiar herramientas y todo el horario se pasa un poco. Yo llegaba a mi casa, a la casa de la abuela de ella donde estábamos viviendo –aclara- y ella me decía Seguro que estuviste cogiendo con una puta. Y yo nunca le decía nada, para no discutir. Estuve tres años y medio sin mirar tele porque me celaba hasta con la tele. Yo no podía ir al negocio solo porque decía que iba por ahí a ver a otra. Yo necesitaba ir a la casa de mi madre para hablar de madre a hijo y no me dejaba. Yo no podía salir a fumar un pucho a la vereda porque supuestamente iba a mirar culos. Yo le daba hasta lo que no tenía, humildemente, hasta donde podía, y ella no se lo que quería, quería mas y yo mas no le podía dar porque mi sueldo era poco lo que yo ganaba. Yo trabajaba hasta los fines de semana.
¿En que trabajabas los fines de semana?
–De albañil, con el cuñado de ella. El cuñado de ella era mi patrón. Cuando me quedé sin empleo hacía changas descargando camiones de ladrillos hasta salí a cazar peludos para venir a Pico y venderlos para poder comer. No es que me quedaba quieto ahí. Yo buscaba trabajo por todos lados. Pero yo no era ningún vago, toda la vida trabajé, desde que estuve en la calle siempre trabajé. Ella no limpiaba nunca. Llegaba de trabajar y ni un plato de comida tenía, cuando llegaba de trabajar recién se ponía a hacer la comida sabiendo que yo entraba a las dos y media a tres de la tarde a trabajar de vuelta. Toda la casa desordenada, iba a buscar una muda y no tenía, la pieza era un asco.
“Cuando me dio un hijo, pensé que todo iba a ser distinto”
¿Cuando fue el momento mas feliz de la relación?
–Cuando me dio un hijo. Pensé que todo iba a ser distinto.
¿Distinto en que sentido?
–Que ella iba a cambiar en todo lo que estaba haciendo.
¿Que es lo que hacía?
–Nada, fumaba, escuchaba música y tomaba mate. Esa era su vida. Mi propia familia me veía a mí lavando ropa, ordenando la pieza, ordenando el baño, limpiando el piso de la cocina. La propia familia de ella le decía Carla ese no es el derecho de tu marido, eso te corresponde a vos como mujer. Pero a ella no le importaba nada. Cuando yo me ponía a limpiar entrábamos a discutir. Me decía deja yo limpio, no le decía yo. Estas esperando que yo empiece a hacer las cosas que vos tenés que hacer para empezar a hacerlas.
¿Siempre fue así la relación?
–Yo la amaba, ella y mi hijo son todo para mí. Son mi vida.
¿La seguís amando?
–Si.
En una de las discusiones que tenían cuando llegabas de trabajar, le propones a ella separarse y te fuiste dos meses a vivir a la casa de tu mamá, ¿recordás eso?
–Si. No se podía vivir mas así. Yo no sabía que hacer. No se que quería de mí. No se que buscaba, no se. –dice entre llantos-
¿Cuantas veces se separaron?
–Tres, cuatro veces.
Mia Cristal – “Cuando quedó embarazada por segunda vez, ya estaba ilusionado, muy feliz”
–Ella quedó embarazada por segunda vez. Yo estaba ilusionado, muy feliz. Ella a mi me había dicho que no lo quería tener. Yo le dije que no estoy de acuerdo con eso y me fui. Después anduvo averiguando que podía hacer para sacar a ese bebe que estaba esperando. Averiguó por la amiga porque la amiga abortó tres veces, teniendo 16 la amiga. Averiguó que había tomado la amiga y hasta la propia patrona de ella si conocía algo o si había algo para poder abortar. Llegado un día, ella estaba parada en el calefactor de la casa y empieza a llenarse de sangre, eran perdidas. Se fue hasta el baño y me llama. Estaba sentada en un balde y me dice mirá y cuando miro era un bebe. Le dije que hiciste? Y ella solo lloraba. Llamo a la ambulancia y nos vamos al hospital, llega el doctor y lo primero que le pregunté es que me diga la verdad: si hizo algo?, tomó algo? Y el Doctor la mira fijamente a ella y me dice, no, puede ser que haya estado mal agarrado o que se yo, pero yo con la mirada que tuvo el hacia ella me di cuenta que si había abortado. Y si ese Doctor no me dijo la verdad, habrá visto que ella era muy chica y le dio lastima decirme la verdad.
¿Cuantos años tenía ella?
–17, no se no me acuerdo.
¿Como quedó la relación de ahí para adelante?
–De mal en peor, no era mas lo mismo, pero a mi no me importaba, yo la perdonaba como siempre hice. Siempre la perdoné. Yo lo que quería era estar con ella y mi hijo porque ellos eran mi vida. No me importaba, le perdonaba todo, siempre le perdoné todo.
¿Porque la perdonabas?
–Porque la amo. Yo solamente quería que mi hijo se criara con el padre y la madre.
¿Siempre fue tan celosa?
–Siempre. Yo no hacía nada, jamás la engañé, nada. Solamente trabajaba para que a ella no le faltara nada, pero ella quería más y más y yo le daba todo lo que podía.
Recuerdos
–Ella cuando quedó embarazada la primera vez, cae internada para tener mi hijo y cae mi viejo internado con cáncer, el mismo día. Por un lado estaba feliz y por otro lado veía a mi viejo que se estaba muriendo. Era como que se moría mi viejo y nacía mi hijo. Cuando murió mi papá yo estaba destruido. Al velorio de mi papá fue una familia, una ex_novia de hace muchísimos años cuando era chico. Quedo una amistad con esa familia, yo con esa chica había salido tres años. Fueron al velorio de mi papá a saludar a mi familia.
–Me hizo una escena de celos, delante de toda la gente. Me celó con esa chica, me celó con mi prima y yo lo único que le dije “loca agarra el bolso, el nene y tomátelas, vos no tenés vergüenza”. Yo en ese momento estaba alquilando con ella solo. A los dos días del entierro de mi papá, estábamos en nuestro departamento, yo seguía mal, no podía entender que no tenía más papá. Ella trataba de distraerme para que piense en otra cosa y me distrajo tanto que me pide hacer el amor. Hicimos el amor. Terminamos de hacer el amor y me dice,: Te gusto?, yo le dije si gordita como siempre y me dice ¿lo hiciste prensando en ellas?. Me levanté y me bañé y le dije hasta acá llegué, no podía creer todo lo que me estaba haciendo.
“Yo sabía que ella me engañaba” – El día en que fue denunciado por violación

–Yo sabía que ella me engañaba pero no entendía porqué. Ella me decía que si, pero perdonáme. Yo ahí decidí separarme de nuevo. Días después la fui a buscar al trabajo, discutimos como siempre y después nos arreglamos. Ella me pide ahí mismo tener relaciones sexuales yo le dije acá vamos a hacer el amor?, ella dijo que sí. Empezamos a estar íntimamente, hacíamos el amor ¿gorda te cuidas?, no, no salgas, ella me pidió un hijo para demostrar que me amaba y yo le creí y no me cuidé.
— de ahí me lleva a mi casa. Yo estaba sin fuerzas, no daba mas, no me podía mantener parado. Ella me ayuda a bañarme porque yo no podía esta parado, no podía hacerlo. Me ayuda a cambiarme, me lleva a acostar, me da un beso y me dice mañana vengo con el gordito y hablamos. Era en la casa de mi madre.
¿Volvió al otro día Carla?
— No. Llega la Policía a mi casa y me dice que los tenía que acompañar. Vamos a la Comisaría y me dicen: loco estas detenido y yo les dije ¿porque?. Porque violaste tu mujer. Se me vino el mundo abajo. No lo podía creer, no entendía nada –dice rompiendo en llanto–.
— Antes de que yo cayera preso, yo salía de trabajar y ella trabajaba a la vuelta de la casa de ella cuidando un nenito. Ella se llevaba a la mañana a mi hijo con ella porque no tenía con quien dejarlo y a las doce cuando yo salía del trabajo, todos los días pasaba por el trabajo de ella a buscar a mi hijo para que se le aliviane el trabajo, porque mi hijo no la moleste y la deje hacer el trabajo tranquila. Golpeo las manos, escucho a mi hijo jugando con el otro nenito en el patio. Nadie me atendía, no entendía lo que pasaba y entro, solo a buscar a mi hijo, iba a buscar a mi hijo. Me parecía raro que nadie me contestara si supuestamente ella estaba sola. Cuando entro la veo a ella teniendo relaciones sexuales con el hermano de la patrona, C.G. un Oficial de la Policía. Yo solo me quedo helado y le digo no pasa nada, vengo a buscar a mi hijo como vengo a buscarlo todos los días y ella me dice para, no es lo que vos pensás. Agarro mi hijo y me voy. Yo como un boludo la volví a perdonar, como siempre.
¿Esto sucedió cuando saliste de estar preso de la Comisaría Primera?
— No, antes.
¿Te contó porque te denunció?
— La Policía me contó que ella había denunciado que yo la violé. Cuando estaba detenido, después de algún tiempo ella empieza a ir y me lleva un celular escondido con el cual nos comunicábamos.
¿Que paso con ese celular?
— Ella me llama y me dice te amo, quiero estar con vos. Yo con esa persona no puedo estar. Yo solo esperaba un perdón y que admita la verdad, nada mas… jamás pasó. Me las tragué, lloré. No saben lo que se siente ser acusado de violar a una persona cuando no es así dice quebrándose en llanto.
— Me venía a ver la tía, la prima, el tío, hasta llegó un día que viene la tía y atrás viene la hermana de ella, Soledad Reynoso. Yo la saludo como si nada, pero no entendía nada. Me siento en la tarima en la sala de visitas, al lado de la tía. La tía me preguntaba como iban mis cosas y yo le decía que no sabía nada. La hermana iba de acá para allá y llega un momento que me quiebro y me pongo a llorar y siento un tropel como si alguien viniera corriendo y se arrodilla Soledad y me levanta la cabeza con sus manos y me dice te creo, mi hermano también, todos te creemos. Con el transcurso de los días nos dimos cuenta que mi a hermana no la reconocemos de las cosas que estaba haciendo y ella me dice que me va a ayudar en lo que sea. Yo no lo podía creer. Una de las tantas noches que ella me llamaba, no se, se prendió solo el celular, no se. Yo estaba detenido y la escucho teniendo relaciones sexuales, detalladamente, –no hace falta que entre en detalles pregunta—se escuchaba todo, la voz de él, la voz de ella, como gozaban, se me cagaban de la risa, todos sabían, los de mi propio pabellón lo que yo estaba viviendo, escucharon todo.
Todos escucharon, la quise llamar, nunca me pude comunicar. Al otro día me vino a ver y llorando me pide perdón, yo como un boludo la volví a perdonar. Yo siempre había soñado con una familia pero a la vez no entendía porqué me hacía todo esto. Ella me dijo un día íbamos a tener una nena que se iba a llamar Mia cristal.
¿Durante ese tiempo ella quería recomponer la relación?
— Ella fue llorando y me pedía perdón por lo que me estaba haciendo y yo como un boludo la volvía a perdonar porque la amo.
¿Ella intentó hacer el trámite para que se casaran?
— No fue una propuesta mía.
La noche del 10 de diciembre
“Despierto en la Comisaría Segunda, atado en un banco, enchastrado de sangre”
— ella estaba rara, como queriendo decirme algo. Yo ya estaba en libertad en ese momento. Le dije ¿gordita que te pasa? Y me dice no se como empezar, le digo ¿te sentís bien? ¿querés ir a dar una vuelta?, mi hijo esta durmiendo y se lo dejé a cargo de mi mamá que me lo cuidara, solo íbamos a dar una vuelta y volvíamos. Salimos, era de noche, fuimos a dar una vuelta a la plaza y me pide que volvamos a mi casa. Le dije si quería tomar unos mates. Nos sentamos afuera a tomar unos mates y yo solo esperaba lo que ella quería decirme. Me pide que volvamos adentro. Entramos a la pieza, nos sacamos la ropa, se sienta en la cama y se empieza a confesar. Perdóname por haberte acusado por algo que nunca sucedió. Perdóname por haberte metido los cuernos. El hijo que yo perdí no era tuyo – se quiebra en llanto, largos instantes— y muchas cosas mas –sigue—.No puedo mas, no puedo mas, pero quiero que la gente se entere porque paso lo que pasó. Que le hice yo, nunca le hice nada, ¿Por qué? – se pregunta entre llantos–. De ahí despierto en la Comisaría Segunda, atado en un banco, enchastrado de sangre. Me levanté asustado, patee la reja y llamé al encargado, no entendía nada, preguntando porque estoy acá. No se que Policía era. El Oficial me dice si yo lo estaba cargando, le digo te parece que te estoy cargando. Mataste a tu mujer me dice –vuelve a quebrarse en llanto–.
Relato de Selene (apuntes tomados durante las sesiones)
Cuando me veo sangre en las manos y en el cuerpo me agarró un ataque de locura, yo no entendía como pude hacer eso. No lo entiendo, no se que me pasó, hay momentos en que pienso que todo fue un sueño. Cuando me doy cuenta no puedo vivir con esto, es un dolor que no puedo explicar y no entiendo porque paso lo que pasó. Siento que arruiné toda una familia, no tengo ganas de vivir. Lo único que me para es mi hijo, yo solo quise tener una familia. Siempre pensé tener una familia y ser feliz, no entiendo porqué pasan estas cosas, me rompo la cabeza pensando y no le encuentro la salida a nada. A veces me gustaría dormir y no despertar jamás pero a la vez tengo miedo de no despertar, tengo un hijo. La vida, todos los engaños, no es lindo por violador.
Uno de los días en que ella me vino a ver y me dio un beso reconozco que no me gustó, porque sabía que lo que hacía conmigo lo hacía con otros, como con C.G. como con otros mas. Yo a Carla le preguntaba porque hacía lo que hacía, ella me decía “que se yo, pero a vos te amo, perdonáme”. Cuando estaba preso en la Primera la pase mal, me trataban muy mal, como de violín, como para poder dormir. Si me dormía capaz que no despertaba. Fue muy duro que ten digan violador y eso es mentira. Un día antes de todo esto me pide la gorda que la acompañe al cementerio. Reconozco que sentí un poco de miedo, pensé que me quería hacer algo, capaza que era idea mía, pero a veces la gorda se ponía mal y era capaz de cualquier cosa.
Yo la conocí cuando tenía 14 años, nos enamoramos, ella era virgen, éramos una pareja feliz, yo le daba todo, pero poco, trabajando con changas. Hasta los fines de semana trabajaba, trabajé de plomero, gasista, albañil, panadero. Los trabajos que tuve y los tuve que dejar porque la gorda era un poco celosa. No se porque pero siempre pensó que la engañaba pero jamás lo hice. Siempre la amé, nunca jugué con los sentimientos de las personas. Ella era una chica normal y no se que le pasó, pero es como que agarró la calle y no paró mas.
Cuando salí en libertad fui a su casa a buscar mi ropa, entré y estaba todo sucio: pañales con caca tirados por todos lados, la cocina deplorable. Cuando entré a mi habitación había ropa tirada por todos lados, bombachas sucias manchas de todo tipo, me dio mucho asco, hasta vi los forros usados tirados en el piso donde jugaba mi hijo. No se que me pasa, no entiendo nada, no se que es lo que quiero ni para mi vida. Por momentos pienso que estoy en el infierno. Como hago para demostrar lo que siento, no se que hacer, no quiero sufrir mas. Cuando esté donde tenga que estar no quiero ver a nadie. Yo nunca hice sufrir a nadie, no se porque me pasó lo que me pasó. Me gusta hacer el amor, no me gusta tener sexo. A la mujer se la tiene que respetar, los hombres venimos de una mujer. Con Carla hacemos el amor, nos amamos, no se que pasó, será el tiempo, no se ella cambió mucho. Cuando nos conocimos nos juramos amor para toda la vida. No entiendo porqué el hombre o la mujer casada le meten los cuernos a su mujer o a su marido, no me gusta eso. Eso para mi esta mal, hace mucho tiempo, en una casa, en un asado, se tomó vino, fernet y como que pintó el descontrol. Yo pregunté ¿descontrol?, yo vi eso y me fui porque no me gustan ese tipo de cosas. Ella me hizo el hombre más feliz del mundo, no entiendo que le hice para que me haya hecho esto. Cuando mi hijo me fue a ver a la Comisaría Primera me dio la mano y me dice ¿vamos a comprar?. Tengo miedo que llegue el día que diga hasta acá llegué. No puedo ni escuchar música ni mirar tele, todo me hace mal. Que le hice a Carla, le di poco o mucho, me desvivía por ella. Tengo mucha tristeza por los hermanos, por como deben estar. Cuando puedo dormir sueño que me estoy cagando de risa con mi hijo y la gorda, yo le enseñe a caminar a mi hijo arriba de la cama, fue hermoso. Nació mi hijo y mi papá se enfermó. Era ver a mi viejo que moría y ver a mi hijo que vivía. A mi viejo nunca lo pude disfrutar. Nunca me voy a olvidar, un día en Santa Rosa, mi papá se hizo caca encima, lo lleve a una estación de servicio, la gente nos miraba y se reía. Mi familia sabía y vivía todo lo que yo pasaba con Carla pero a mi no me importaba, yo era el hombre mas feliz del mundo, ellos son mi vida eterna. Una vez me dijo mi viejo “este pajarito bravo de va a cagar la vida”. Es bravo estar acá, ni para el cielo puedo mirar, siento que estoy esperando algo y no se que es, que me digan algo pero tampoco se. Cuando recuerdo algunas cosas me viene mucho dolor de cabeza, siento culpa. Nunca hice sufrir a nadie y menos a una mujer. Me gustaría compartir una mesa con la gente que quiero, pero no acá. Sabes que feo es que te acusen de violador y la gente mire y diga ese es, ahí va, eso duele mucho. Pasé el día del niño, cumpleaños de mi hijo preso, el cumpleaños de mi viejo preso. Mi hijo siempre me pidió un pato, nunca se lo pude terminar y el pato está en la casa de mi mama. No me hacen bien las visitas, ojala alguien me hubiese escuchado alguien como vos. No recuerdo si comí al mediodía, ahora no comí nada. No puedo ni mirarme al espejo, sabes lo feo que es. Intento escribir pero no me sale nada y hasta sufro por la gente que esta acá y pienso como habría sido su vida antes de estar acá, que piensan. Me hace mal la gente que viene de visita y traen niños. Le pido que le digan a mi familia que me entiendan, que los quiero mucho, pero no quiero que vengan a verme porque ellos sufren. No entiendo porque la justicia no me creyó, yo nunca la violé.
Cuando mi hijo cumplió un año se lo festejé en el salón de la calle 17, habían 100 invitados. No me gusta que un hombre le pegue a una mujer y la maltrate. Si a mi me invitan a comer un lechón y veo como lo matan no lo puedo comer. Cuando cazaba los peludos para comer nunca los pude matar, se los daba a un amigo y yo los vendía, no puedo ver sangre. Yo no se porque pero la perdonaba y volvía, yo pensaba que ella iba a cambiar, se iba a volver a enamorar. Ella me dio un hijo, queríamos los dos tener una linda familia, el nene, una nena. Si la nena viniera se llamaría Mía Cristal. Un día nos quedamos sin plata, yo le dije “gorda vos hasta la casa de mis viejos y le pido” y ella me dijo salgo yo y buscó plata. Si tengo que salir a trabajar a la calle, no tengo problemas. No entiendo porque me dijo eso, nunca entendí. Yo trataba de darle lo mejor humildemente porque mi trabajo eran a veces changas y cuando tenía trabajo fijo no era bueno mi sueldo. En una de las veces que nos separamos y a la vez me decía que no, porque ella a veces me decía de separase y a la vez me decía que no, no se que quería. Yo no quería vivir mas así. Un día cuando sospechaba de alguno de sus engaños, fui y me compre un veneno para ratas y me tomé. No se quien me encontró, me desperté en el hospital, ella estaba conmigo y le pregunté porque me haces esto, ¿Por qué?. Ya estaba muy cansado, ya no quería vivir más. Después que tuvo el bebe los celos de ella eran mas grandes, las discusiones eran mas fuertes. Antes que estuviera preso en la Primera, por primera vez en mi vida, estábamos separados y me entero que mi mujer dejaba el nene para salir a la noche. Lo dejaba con una primita de 12 años a la que le pagaba $12. yo agarro y hablo, le digo: Carla cuando quieras salir, al nene me lo dejás a mi y me lo llevo a mi casa y lo cuido yo. Yo tenía miedo que al nene le pasara algo, porque la nena era muy chiquita. Ahí se armó un lío total porque me trató de todo. Ella provocaba mucho a los hombres, con la mirada, la forma de vestir, teníamos siempre problemas por eso. Un día fuimos a tomar un helado a la calle 18 y la 15, se acercaron dos chicas a saludar al nene y Carla me dice “cuando lleguemos a casa vamos a hablar” yo le dije de que íbamos a hablar y me hizo un kilombo bárbaro por esas chicas que yo no las conocía y era ella la que me metía los cuernos. Le compre una hermosa cuna a mi bebe, era supergrande pero era raro porque la gorda a la noche se dormía de tal forma que no lo escuchaba, yo si lo escuchaba, a medianoche me levantaba le daba la mamadera y lo acunaba hasta que se dormía. El día 24 en la Comisaría Segunda estaba sentado en un banco con esposas mientras que la Policía brindaba. Yo me bañaba con agua fría y hasta estuve tres días sin comer ni tomar agua, era muy feo lo que yo pasaba ahí. Trato de recordar algunas cosas y algunas cosas no las puedo recordar, es mas, ni se como llegué a la Tercera (Comisaría Tercera).
Una vez el señor A. me decía acá están las fotos en que estamos juntos, ¿Qué fotos le pregunte? Las que estoy con tu mujer –esa fue una de las personas que me confesó ella esa noche (dice Tomaselli) hasta con el propio patrón de ella me metía los cuernos cuando ya estaba en libertad—Este señor “A.” no paraba de hacerme burla, es mas el me dijo que “G”. le había pasado el numero de ella. Ella primero salió con “G” y luego salió con “A”. Ella primero salió con “G”, ella buscó la conveniencia, el tenía trabajo, auto, mientras que yo no le podía dar. Cuando ella lloraba yo le creía que no me iba a volver a engañar mas, no se que nos pasó. Ella hasta salía con el patrón D.Q. como con A. y con otros mas hasta con… –Tomaselli le pide a Selene que no lo nombre porque le da vergüenza nombrar a esa persona–.
“La volvería a matar”

¿Como te sentís Marcelo? Pregunta Selene:
— Lo único que quiero agradecerle es a mi abogado Vaccaro por estar y ayudarme.
¿Con el abogado que tuviste antes como fue el trato?
— El se manejaba mucho con ella. Esta es la verdad de todo(su relato). No es mi verdad, es la verdad. Necesito a mi hijo, es la única persona que me mantiene en pié y que no me deja bajar los brazos. Yo no quiero que llegue ese día.
¿Que día?
— Que ya no me importe, el día que entorpezca a mi mismo.
¿A que te referís?
— A matarme.
¿Porque?
— Porque perdí todo, necesito a mi hijo. Lo que opine la gente de esto, allá ellos. Yo nunca mentí. Nunca jamás mentí.
¿Has solicitado que te traigan a tu hijo?
— He hablado y la persona que está a cargo de mi hijo me lo negó. Inicié juicio por régimen de visitas para mi hijo, no se que esperan. Espero que sea pronto, él me va a mantener vivo, va a ser cuatro meses que no lo veo. Esta con Soledad, muy buena gente.
¿Ellos están bien con vos?
— Antes si, hoy no creo, yo los entiendo bien, yo destruí una familia. Se que mi hijo está en buenas manos, esa gente es buena gente. Se que a mi hijo no le falta nada pero yo necesito a mi hijo, urgente, o sino todo esto se termina. Quiero que Soledad se ponga las manos en el corazón y me deje ver a mi hijo.
¿Pudiste dormir anoche?
–No. Tomo medicación pero no hay caso.
¿Que hiciste en el día?
— Llorar, como todos los días, por mi hijo.
¿Por Carla llorás?
— De dolor, sufrimiento.
¿La extrañas?
— Mucho, mucho.
¿Si estuviera acá, que le dirías?
–¿A quien?
¿A Carla?
— La volvería a matar…–hace una pausa– Yo sufrí mucho, pero ya está. Que hice mal. Que le hice. Con todo lo que me hizo, tantas cosas.
¿Hay algo que te duele más?
— Haber dejado a mi hijo sin madre y lo que deben estar pasando los hermanos de ella, porque la verdad que los entiendo. No les pido perdón porque es inútil.
¿Querés agregar algo?
— La gente escuchó una sola campana y me arruinaron por toda Latinoamérica, de violador, duele. Pero de esta campana que hoy se habló, ahora, es la única verdad. Hay que aprender a escuchar a las personas, tanto como los jueces, fiscales. Hay que saber escuchar. Conmigo se equivocaron. Este es Marcelo Javier Tomaselli. Que solo quería ser feliz, que lo supieran valorar, que le dieran amor, que lo hicieran feliz, que lo escucharan y nadie me escuchó. Nadie me creyó.
Por Ricardo Rosales – www.infopico.com
Fotografía: Matías Oporto