En General Pico la situación del sector es complicada. Se terminó la obra pública, no comienza la ya licitada o anunciada y el sector privado no alcanza a cubrir la demanda laboral. La desactivación de la construcción tiene un arrastre de unos cuatro meses, por lo que la problemática es más aguda aún.
“Hasta ahora no vemos una solución. Todavía el gobierno no ha licitado las obras, como por ejemplo el tramo Santa Rosa- Pico del Acueducto Río Colorado anunciada hace tres años. –explicó Gabriel Romero, secretario gremial de la UOCRA- Hoy unas 500 personas están cobrando el seguro de desempleo que son un mínimo 400 pesos más los salarios que tenga acumulado la persona, no es nada para lo que es la canasta familiar hoy.”
Ese número corresponde a los obreros que fueron despedidos, no aquellos que renunciaron, y que trabajaron más de 8 meses. A ellos hay que sumarles aquellos que no cobran el seguro de desempleo, por lo que es muy difícil determinar la cantidad total de gente desempleada en el sector.
“El gobierno solo se acuerda de nosotros cuando hay elecciones y después se olvidan por quienes están ahí”, afirmó enojado Romero.
Respecto al sector privado de la construcción, el gremialista afirmó que “se está moviendo, pero el problema es que se aprovechan del desempleo y están pagando 90 o 100 pesos por día, y algo menos también; y en negro. Hay gente que necesita llevar el pan cada día a su casa y quieren trabajar igual. Nosotros hacemos notas al Ministerio de Trabajo para que inspeccione pero de ahí en más, no sabemos que pasa.”