Dos personas ingresaron minutos antes del mediodía al local, averiguaron por equipos telefónicos y finalmente terminaron robando dos celulares de un valor económico importante. Al parecer los delincuentes habrían ingresado en dos oportunidades al local. En la segunda de ellas cuando había al menos cuatro clientes que estaban siendo atendidos por tres jóvenes que trabajan en el local ubicado en calle 20 y 15.
El efectivo policial que estaba apostado en sentido opuesto a la casa de teléfonos, no observó ningún tipo de movimiento y fue alertado cuando las jóvenes que atendían el negocio se dieron cuenta del faltante de los dos teléfonos que se encontraba en las vidrieras que dan a la calle.