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“Se decían entre ellos Ya está, ya está, le pegamos un tiro y listo”, relató el joven asaltado y amenazado en la madrugada del domingo

Silvano Raúl Vélez, (26) es un trabajador rural. El domingo a la madrugada lo amenazaron con un cuchillo, lo corrieron por la vía pública, lo subieron a una camioneta Partner y le dijeron que lo iban a matar. Todo esto sucedió para robarle una computadora personal y unos 400 pesos. El hecho ocurrió el domingo a la madrugada, entre las 4:30 y las 5 de la mañana. La policía dijo que el aviso lo había dado el joven. Amigos de él manifiestan que lo hicieron cuando terminaban de subirlo a la camioneta que lo trasladó desde calle 28 y a calle 19 y 56 a escasos minutos del suceso ocurrido.

Aquí el relato del joven damnificado:

“Cuando llegamos la calle 28 y 9, una persona joven nos empieza a gritar y me señala a mí con un cuchillo en la mano. Cuando veo que me pide que me acerque, salgo corriendo por la calle 9 y éste detrás de mí. Me enteré después que mis amigos también salieron corriendo pero en diferentes direcciones. Al llegar a la calle 32 me alcanza, siempre con el cuchillo en la mano y gritándome que si no paraba me iba a pegar un tiro. Cuando me alcanza pego la vuelta y en eso aparece una camioneta Partner blanca que me abre la puerta. Pensé que era alguien que me auxiliaba, cuando me acerco a la puerta el que me corría me empuja y se me tira arriba y cierra la puerta. En la camioneta iban dos jóvenes más”.

“A partir de allí comenzamos a forcejear. El que tenía el cuchillo lo cambia de mano y ahí logro quitárselo. Para esto la camioneta toma la calle 9 a toda velocidad. Cuando agarro el cuchillo, los dos que iban atrás, más el que manejaba me empiezan a pegar y me agarran las manos y comienzan a decirme “larga el cuchillo, porque te pegamos un tiro y te tiramos a la cuneta”. Yo nunca largue el cuchillo excepto cuando pude bajarme del vehículo”.

“Durante el trayecto me fueron golpeando en la cara, la cabeza y en toda esta parte – se señala la oreja y el cuello- y me gritaban que les diera la notebook y la plata porque me iban a pegar un tiro”. Silvano Vélez cuenta que nunca vio un revólver.

Para esto los amigos de Vélez, se volvieron a reunir en calle 32 y 9. De acuerdo al relato del mismo Vélez y por testimonios de sus amigos, éstos llamaron a la policía, cuando lo subían al utilitario. A los minutos apareció un vehículo del Comando, por las características que da – era blanco y naranja-, que según cuentan salió muy despacio del lugar a pesar de que le indicaban que en una camioneta blanca llevaban a su amigo y que hacía escasos segundos se escapaba por calle 9 y 40.

Finalmente cuenta que ya en calle 19 y 56 la camioneta iba muy despacio y que los delincuentes se decían entre ellos “ya está, ya está lo matamos y lo tiramos a la cuneta”, “le pegamos un tiro y lo dejamos acá”. Entre estas conversaciones uno de ellos habría abierto la puerta por la cual logra tirarse y salir corriendo. Un vecino del lugar, le abrió la puerta de la casa y comenzó a llamar a la policía. “En cinco minutos había patrulleros por todos lados y estaba rodeado de policías”.