No es fácil determinar si un joven está consumiendo drogas, ya que algunos signos se confunden con características propias de la edad. Quienes consumen drogas con frecuencia presentan cuatro signos o síntomas, propios de toda adicción:

- Obsesión. La conducta adictiva es urgente y obsesiva, el adicto normalmente no puede pensar en otra cosa que no sea la droga, cómo conseguirla, cómo consumirla, etc., por lo cual la adicción dirige gran parte del tiempo, la energía y la atención de la persona. Su estilo de vida se vuelve monótono: todo gira en torno a la adicción, por lo tanto el resto de las personas, cosas, intereses y obligaciones pasan a segundo plano.
- Falta de control. Hay una falsa sensación de autocontrol, la voluntad no es suficiente, ya que la sustancia controla a la persona (y no al contrario). Los drogadependientes creen que pueden controlar la droga: cantidad, dosis, frecuencia, etc., pero ello no es así.
- Negación. A medida que el adicto empieza a tener problemas (en el trabajo, el hogar, las amistades, etc.) comienza a negar dos cosas: que no pueda controlar la droga y que los efectos en su vida se relacionen con la droga. Empieza a negar el problema, “yo no tengo ningún problema”; a minimizar, “no es tan grave”; a evitar el tema (ignorándolo o cambiando de tema); a culpar a otros, “cualquiera haría lo mismo en mi situación”, o a racionalizar, “lo mío no es tan grave, yo no estoy tan enganchado”.
- Consecuencias Negativas. Lo que hace que una adicción sea una perjudicial es que se vuelve en contra de uno mismo y de los demás. Al principio se obtiene un aparente placer, pero con el tiempo su conducta empieza a tener consecuencias negativas en diferentes aspectos de la vida del adicto:
– Relaciones: la relación con la familia, amigos o pareja se altera, aparecen discusiones frecuentes, desinterés sexual, interrupción de la comunicación, pérdida de confianza, alejamiento, etc.
– Trabajo: El adicto utiliza tiempo de trabajo para buscar drogas o recuperarse luego de haber consumido, por lo que suele faltar al trabajo, llegar tarde, disminuir su productividad, perder calidad de trabajo, etc.
– Economía: Al usar la mayoría de su dinero para comprar drogas gasta todos sus ahorros y suele endeudarse, llegando muchas veces a realizar actividades ilegales para conseguir dinero para comprar drogas.
– Salud psíquica: Los adictos suelen padecer trastornos psicológicos, como estados de ánimos negativos, irritabilidad, actitudes defensivas, pérdida de autoestima e intensos sentimientos de culpa.
– Conducta: Como conseguir y usar drogas se volvió casi más importante que otras cosas, los adictos se vuelven egoístas y egocéntricos, no pueden pensar en nadie que no sean ellos mismos.
– Salud Física: Con la adicción aparecen múltiples síntomas físicos, incluyendo trastornos del apetito, úlceras, insomnio, fatiga, más los trastornos físicos y enfermedades provocados por cada droga en particular.
Por otra parte, antes de observar estos cuatro síntomas marcados es posible prestar atención a los siguientes signos, típicos de quien comienza a consumir drogas:
- Cambios repentinos de carácter, paso de estados de alegría a la tristeza o desgano.
- Irritabilidad y agresión inusual.
- Pérdida del apetito.
- Pérdida de interés en sus actividades favoritas: deportes, escuela, trabajo o amigos.
- Períodos de somnolencia.
- Evidente aumento de mentiras y conducta anormal.
- Pérdida de dinero o de pertenencias de la casa sin explicación.
- Manchas, olores o marcas en su cuerpo o ropa que no pueden explicarse normalmente.
- Polvos raros, tabletas, cápsulas, jeringas, etc.
Centro NAIM
Fuente: publispain.com