Calles que quedaron cortadas, cables caídos, columnas de alumbrado público, red domiciliaria, teléfono y televisión por el suelo, carteles derrumbados, antenas de radio caídas, voladuras de techos, cortes de energía eléctrica prolongados y sobre todo ramas quebradas y árboles arrancados de cuajo fueron el saldo de la fuerte tormenta que se abatió anoche sobre la ciudad. Defensa Civil, bomberos, policías, personal policial y de Corpico trabajaron duramente durante la hora que duró la tormenta y aún continúan retirando ramas. No hubo heridos.
La tormenta comenzó pasadas las 21 horas y duró, según el Servicio Meteorológico Nacional, hasta las 3,30 horas. Llovieron hasta ese momento 26,3 milímetros y el viento alcanzó ráfagas de hasta 97 km/h. Luego vino la calma y hoy por la mañana el arduo trabajo de seguir limpiando de ramas y otros elementos.
Entre otros inconvenientes, se cayó una torre de radio en la vieja Terminal de Ómnibus, voló el techo de un galpón ubicado en calles 300 y 106, un auto quedó en cajado en 29 y 2, una casa se inundó sobre calles 29 y 102 y sobre la ruta a la altura de la aceitera, un gigantesco eucaliptus cayó sobre el asfalto impidiendo totalmente el paso vehicular. Las fuerzas de seguridad trabajaron casi dos horas para abrir el camino al tránsito.
El Servicio Meteorológico Nacional había determinado alerta meteorológica para una vasta zona. La tormenta cayó sobre General Pico. El alerta meteorológico cesó, pero los vestigios quedaron.