
Dos personas ingresaron al kiosco de calles 9 y 106, apuntaron con un arma a las empleadas y se habrían alzaron con una caja de 120 pesos aproximadamente.
De acuerdo al relato del dueño del negocio los delincuentes ingresaron alrededor de las cinco de la tarde, se acercaron a la cajera, le apuntaron con un arma y le dijeron que se quedara tranquila y que le dieran la caja.
Minutos después dieron la vuelta por atrás del mostrador se sirvieron cigarrillos, tarjetas de celulares y chips de celulares.
Una de las empleadas que se encontraba allí con su bebé, le pidió que no le hiciera nada a lo que uno de los delincuentes le respondió “quedate tranquila flaca que no te vamos a hacer nada”.
Al parecer uno de los delincuentes, de acuerdo al relato del dueño del comercio, el que tenía el arma estaba muy nervioso, mientras el otro –sería un menor- se movía con más tranquilidad.
Por último ante de irse y a manera de burla uno de ellos fue hasta las cajas de chicles y tomó solamente “una” tableta de Beldent de menta y se retiraron.