La sequía imperante y las altas temperaturas dieron ya por tierra los objetivos del Plan Estratégico, pues los rinden van a ser mucho menores a los esperados o directamente la cosecha no se podrá levantar. Los productores agropecuarios piden al gobierno nacional por un fondo anticrisis.

Diciembre ha sido el mes más seco de los últimos cuatro años y lo que se preveía una cosecha récord, termina en un fracaso.
“Peligra la cosecha gruesa, es más, ya se ha perdido el cultivo de maíz de primera que ya tendría que estar fructificando en este momento, y necesita para su máximo rinde 100 mm de agua y no ha llovido nada. –explicó Adolfo “Titi” Sánchez, dirigente de FAA- Ya muchos productores han optado por ensilarlo, enrrollarlo o transferirlo a forrajes para el invierno. En el girasol los rindes van a caer muchísimo por el estrés hídrico que sufrió. Para complicarla más, cuando arrancó la campaña había mucha humedad, por lo que muchos productores apostaron a sembrar unas hectáreas más.”
Entre los pequeños y medianos agropecuarios, el tema es acuciante ya que no tienen “paraguas” como los grandes terratenientes o pooles de siembra. “El pequeño productor obtiene de la venta de un quintal de trigo entre 27 y 28 pesos, que es lo que vale un kilo de helado, y la implantación del cultivo tuvo costos muy altos: el gasoil, los impuestos, las semillas, los agroquímico…”, ejemplificó Sánchez.