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“Para mí esto es una desilusión terrible”, dijo Silvia Carballo sobre los desplazamientos en Naím

El Centro de Rehabilitación de Adicciones Naím pertenece a la Institución Salesiana. A principios de diciembre, el cura que se hizo cargo en General Pico de la comunidad salesiana, Miguel Haag, pidió la renuncia a la comisión directiva y el martes pasado, sorpresivamente, a través de un abogado santarroseño desplazó a una médica y dos psicólogas del staff profesional. Silvia Poy Carballo, una de las talleristas que desde hace 5 años trabajaba allí, renunció por solidaridad y cuestionó la forma en que se comunicó la decisión.

La Dra. Marcela Batista y las licenciadas en psicología María Julia Cuevas y Bibiana Prieto fueron citadas el martes pasado por un abogado, Santiago Lorda, que se presentó como representante legal de la Institución Salesiana. Fue cuando comunicó que eran desplazadas de sus funciones en Naím. Al resto del equipo profesional, dos talleristas, dos operadores, la asistente social y la secretaria, se le dijo que por la tarde informarían cuál iba a ser su destino. Según Carballo, aún no se hizo. “Esa misma tarde renuncié porque considero que, aún con las diferencias de criterio, la profesionalidad y la dedicación y la prioridad puesta en los pacientes con que hemos trabajado estos cinco años no los pongo en duda. Por eso me fui. Cuando pregunté cuál era la razón, el abogado dijo no conocerla.

La comunicación sobre su desplazamiento fue, a decir de Carballo, “bastante extraña porque quien nos informó esa situación fue un abogado de Santa Rosa, Santiago Lorda, aparentemente abogado de la institución salesiana. Es una situación muy extraña para una institución que intenta promover el diálogo, la comprensión, el respeto… todas esas cosas fueron tiradas por la borda.

Pero dejó en claro que no cuestiona la medida tomada, sino la forma. 2Nosotros no trabajábamos ni con números ni con cosas por las que vos podés hacer el corte hoy y todo continúa. En el peor de los casos, si la decisión era apartar al equipo se podría haber hecho una transición para no afectar de semejante manera la continuidad del tratamiento de los pacientes. Las adicciones no son una problemática sencilla, estamos hablando de un tema complejo donde la relación paciente-profesional es muy importante, donde el vínculo que se establece es muy importante. A ellos tenemos que mirar y por ellos tenemos que velar por eso me parece agarrado de los pelos que de un día para el otro desaparezcan las figuras de estas personas.”

Respecto a la relación laboral, Carballo explicó que “facturábamos servicios a la institución como monotributistas, por lo que no éramos empleadas, ni había tampoco contrato de por medio. “

Por otra parte a la comisión directiva se le pidió renunciar a principios de diciembre. “Esa decisión sí la hizo el padre Miguel Haag. Los de la comisión trabajaban ad honorem, con una entrega, un sacrificio y una dedicación invalorable, sostuvieron la institución abonando los sueldos, manteniendo el lugar, favoreciendo las actividades y hasta a veces pagando de sus propios bolsillos nuestros sueldos, es de una calidad humano que no es tan común en estos días”.

Concluyó expresando su sentimiento. “Más allá de lo sorpresivo, para mí fue una gran desilusión porque hace casi 30 años que trabajo con la obra salesiana, que me siento con espíritu salesiano, y para mí esto fue una desilusión terrible. No lo hubiera esperado, cualquier sacerdote se hubiera sentado, nos hubieran hablado, esta no es la forma, a través de un abogado y el último sueldo a través de un contador. “