Lo que hace una hora era un montón de hojas y ramas secas se transformó en un incendio de proporciones que abarcó alrededor de unos 900 metros cuadrados y terminó con numerosas e históricas especies vegetales, sobre el sector decalles 10 y 103.
Un vecino alertó a los bomberos voluntarios sobre el peligro que cernía sobre el histórico lugar tras la desaprensiva acción de alguien, probablemente un empleado municipal, de quemar ramas y hojas secas.
Sin embargo, debió transformarse en un incendio importante para contar con la presencia de los servidores públicos. Trabajaron dos dotaciones con unos diez bomberos. En el inicio del foco ígneo se observaron varios vecinos que intentaron evitar que el fuego se multiplicara.