Una mujer de 32 años disparó contra dos efectivos policiales de la Comisaría Segunda cuando intentaron identificarla. Extrajo el arma de la cintura de su novio, de 17 años de edad, y comenzó a disparar contra el cuerpo de los policías. Estos se parapetaron detrás de un patrullero y no respondieron ya que en el medio había quedado un bebé en un changuito. No hay lesionados.
El hecho comenzó a las 19:40 horas en una vivienda de calles 104 y 35. La mujer llegó a ese domicilio junto a su novio y su bebé. Discutió con la dueña de casa por una garrafa, con tanto énfasis que vecinos pidieron presencia policial.
Cuando llegó el patrullero de la Comisaría Segunda, la pareja ya se estaba retirando. Le dieron la voz de alto pero caminaron cada vez más rápido sin parar. Al llegar a la calle 6 y la 35, los policías Palleres y Benvenuto logran acercarse a la mujer para identificarla. En ese momento, ésta saca de la cintura de su novio un arma calibre 22 y arremete contra la policía.
Los dos uniformados se parapetan detrás del patrullero y no responden a la agresión porque en el medio, en no más de 6 metros, había quedado el changuito con el bebé. Tras disparar 3 veces, se trabó el arma, y fue entonces cuando además intervinieron varios vecinos. Uno la manoteó, otro ayudó a la policía a quitársela, y un tercero le pegó una cachetada.
En el interin, los policías habían pedido refuerzos y se acercaban patrulleros de todas las comisarías y de la Brigada de Investigaciones. El joven, con frondosos antecedentes, fue demorado pocos minutos después y cuando ingresaba al patrullero, rompió el vidrio trasero izquierdo.
Ahora, ambos deberán afrontar la acusación de “atentado agravado, amenazas con arma de fuego, y daño”. Intervino la fiscal Ivana Hernández. Mañana a las 8 horas se realizará la audiencia de formalización en Tribunales.