El edificio de calle 18 entre 13 y 15 donde durante muchos años funcionó la sede social del club y también sirvió para la práctica de deportes irá a remate por el fideicomiso del Banco de La Pampa (cartera sucia) el 22 de diciembre próximo. Hace unos 13 años que dejó de pertenecer a la institución, producto de los desmanejos en la década del ’90 y la incursión en el básquet nacional.
El Club Sportivo Independiente vivió durante varios años “la fiebre del básquet”, con suntuosos contratos a basquetbolistas y directores técnicos foráneos. Tuvo su costo, la entidad deportiva perdió parte de su patrimonio, primero fue el autódromo y luego la sede social céntrica. Esta última fue transferida a un grupo de personas en una decisión asamblearia, hace alrededor de unos 13 años, tras suscribirse como garantía de un dinero utilizado para la campaña basquetbolística.
El 22 de diciembre será rematada en un 20 % por el fideicomiso (la llamada “cartera sucia”) del Banco de La Pampa, en una ejecución hipotecaria contra Germán Vaccaro, actual presidente de la Confederación Argentina de Básquet y ex dirigente del club Independiente; y en un 17,55 % en ejecución contra su hermano, Luis Vaccaro, quién actualmente se encontraría viviendo en Italia. Se llevará a cabo en la sede del Colegio de Martilleros de nuestra ciudad, bajo la responsabilidad del martillero público Jorge Belleze.
Fue un símbolo de una década de “Champaña, pizza y fainá”, de despilfarro de dineros público y pérdida del patrimonio acumulado por el trabajo de generaciones y generaciones, como es el caso del Club Sportivo Independiente. Ocurrió en el país con las privatizaciones y la escandalosa administración menemista, y ocurrió también en nuestra ciudad, en una entidad cara a los sentimientos de los piquenses.