La policía recibió el martes pasado una advertencia telefónica sobre hechos de violencia de género que se estaba cometiendo en un barrio del sector oeste de la ciudad, intervinieron y demoraron a un joven de 23 años de apellido Romero que contaba con un arma blanca para su propósito. Ayer se formalizó la investigación judicial.
La fiscal Ana Laura Ruffini interviene en la causa y pidió la prohibición de acercamiento o contacto a través de otro medio y la exclusión de hogar. El juez de control sustituto Diego Ambrogetti hizo lugar al pedido.
Romero está acusado de “lesiones leves calificadas por el vínculo, en concurso real con amenazas por el uso de arma”. El certificado médico presentado por la mujer certificó las agresiones físicas.