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El presidente de CARBAP, Alberto Frola, sostuvo que cuando el “ruralismo critica no hace oposición y cuando aprueba no hace oficialismo. Controla siempre”

En su discurso, el titular de Carbap, dijo que la institución que fue fundada en 1932 por un grupo de hombres preocupados por las cuestiones propias del desarrollo de la Nación.“El que ahora tenemos por delante es el Plan Estratégico Agroalimentario, que tiene por objetivo final llevar a las entidades agropecuarias a avalar las políticas erradas que hace años venimos sufriendo”.

Estos son algunos de los fragmentos de su relato:

“CARBAP considera que los productores deben ser defendidos en su conjunto y que el término “pequeño productor” ya ha dejado de mostrar una escala para convertirse en una definición cargada de prejuicios. Nuestra Confederación defiende al pequeño y al mediano productor no por ideología sino en la certeza de que ambos quieren progresar. A todos se les deberá defender la rentabilidad, como sustento de la productividad de productores y por productores. Finalmente, la libertad como valor máximo de nuestra institución. Libertad de comercio y libertad de pensamiento, partes ineludibles de la libertad del hombre de campo que hemos defendido desde nuestra fundación en 1932”.

“Como la política es el arte de lo posible, aceptamos no con conformidad más bien con republicana resignación, que las mismas sean progresivamente eliminadas, tal cual lo consensuaron legislativamente.

Tampoco aceptamos los subsidios, que a la postre terminan en organismos distributivos sospechados ciertamente de corrupción. Tampoco creemos en compensaciones que como los productores sabemos nunca llegan o llegan disminuidas en su monto y fuera de término solamente para los amigos. Reclamamos y exigimos la intervención y disolución de la ONCCA como organismo de control comercial, organismo que actúa en la realidad fuera del control natural del Ministerio de Agricultura y exclusivamente a las órdenes de la Secretaría de Comercio.

Reclamamos firmemente, al Poder Legislativo, que de una buena vez resuelvan el destino de la Oncca demorado en demasía.

No olvidaremos los productores fácilmente, el daño que las desastrosas políticas causaron a la ganadería, en especial en nuestra Provincia.

La Pampa ha sido una de las Provincias más castigadas. La pérdida de stock, la destrucción del engorde pastoril, la venta de vientres a precio vil, los espurios negocios de la industria frigorífica comprando vientres a precio irrisorio, causaron la desaparición de muchos productores y la quiebra de otros tantos.

Este desastre, del que se tendrán que hacer cargo quienes fomentaron por acción u omisión estas políticas, no se soluciona fácilmente. Demandará años de esfuerzo estatal y privado y lamentablemente no alcanzará a recuperar a muchos productores que quedaron en el camino”.