Quince minutos después de la medianoche, el Comando Radioeléctrico recibió un llamado desde una vivienda ubicada en Barrio Ranqueles 7, donde manifestaban que un niño estaba herido de bala. Minutos después llegó la ambulancia del SEM. El profesional encontró a un niño tirado al lado de la puerta derecha de una camioneta donde supuestamente habría estado el arma larga. El pequeño tenía un disparo en el rostro. A pesar de los esfuerzos se produjo su deceso.
El disparo se habría producido con un arma de fuego larga -podría llegar a ser con un carabina o una escopeta calibre 14-. De acuerdo a la información que se manejaba en el lugar el pequeño habría estado jugando con otro niño en la camioneta.
Estos habrían quedado al cuidado de esta familia, mientras la mamá de los dos niños de apellido Fernández, llevaba a un tercero a hospital. Al regreso se enteró de lo sucedido.
El disparo habría sido detectado inmediatamente por esta pareja y también por un vecino. En el lugar se hizo presente el fiscal, Alejandro Gilardenghi, los jefes de la UR II, el comisario y efectivos policiales de comisaría segunda junto con el personal de criminalística.