Los vecinos del barrio Frank Allan de la calle 107 y 32 están indignados. La tormenta del domingo quebró el poste que sostiene los cables de cablevisión, por suerte cayó sobre un frondoso pino que hasta el momento lo sostiene. Enseguida se realizó el reclamo pero aún nadie se ha acercado al lugar. Está inestable, más allá del palo que pusieron los mismos vecinos para sostenerlo y es un peligro para transeúntes y autos. ¿Cuánto habrá que esperar para que la empresa se haga cargo?
Por suerte, en el momento en que se quebó, el poste no cayó sobre ningún vehículo estacionado o chico jugando o transeúnte, sino sobre un gran pino. Por suerte no causó daño material ni humano. Pero esto no habilita a la empresa a desentenderse del tema. Al día siguiente, el alerta meteorológico continuaba para la zona, aunque finalmente no hubo tormentas fuertes o vientos con ráfagas. La historia hubiese sido, quizás, otra.
La zona donde está la palmera caída es una zona de gran tránsito vehicular y está ubicada entre dos importantes comercios del barrio, lo que origina una gran afluencia de personas por esa vereda. Claro que solo los más despistados circulan por allí, el resto da una gran vuelta por precaución.
La empresa es una de las que más factura en el país, tiene el monopolio del canal por cable en la ciudad pero su atención al cliente, y sobre todo en un caso como este donde se corre peligro, deja mucho que desear.