El “colorado” como lo llamaban algunos y Aldo para otros, falleció anoche a los 70 años después de que una enfermedad lo golpeara fuerte el último tiempo. Hincha Rácing, festejó junto a sus hijos la obtención del campeonato, danto vuelta con dos autos más en el centro píquense. Fue una persona de bien, un hombre de familia y uno de los referentes en el Barrio Este con su comercio de calle 16.

Desde este medio vaya nuestro acompañamiento para toda su familia, especialmente para su esposa, Susana Manso, docente de reconocida trayectoria en el medio y para sus hijos. Marcelo, Javier, Alejandro y Mauricio. Murio una buena persona, un hombre de bien, un amigo….