Entre los que no fueron a emitir sufragio (más de 11 mil ciudadanos de General Pico) y los votos en blanco (16,13 % para cargos locales y 13,40 % para cargos provinciales), se podría afirmar que la segunda fuerza política es de nadie, es de esa gran masa que no se siente representada ni por el oficialismo ni por la oposición. Más de 17 mil de los 44 mil empadronados en la ciudad no votaron o lo hicieron en blanco. Y si se toma la representatividad a nivel provincial, los números son peores, ya el voto en blanco fue la tercera fuerza, por detrás de Jorge y Marino y por encima de Juan Carlos Tierno.
El dato no es menor, mucho se habla de la falta de representatividad de los partidos políticos y estas elecciones lo confirman. Que de cada 3 ciudadanos, uno no haya votado o lo haya hecho en blanco, es un dato significativo y debe ser un llamado de atención para todo el espectro político. Para los que les toca gobernar, para no que no se suban caballo del exitismo; y para quienes perdieron que deberán analizar por qué no logran captar ese voto indiferente, enojado, indignado, desesperanzado o simplemente no representado.